sábado, 27 de diciembre de 2014

Por la Serra de Malcata (Beiras, Portugal)

Ya os definí una vez la Sierra de Gata como el último esfuerzo que hace el Sistema Central antes de entrar en Portugal, aunque eso no quiera decir que la cordillera no siga "haciendo esfuerzos" más adelante.  Hay mucho y muy bueno más allá de esa raya ficticia. 

Aunque administrativamente Portugal se divide en Distritos, el país sigue muy ligado a las antiguas Provincias (que desaparecieron en 1976) y que, de hecho, son las más conocidas:  Alentejo, Algarve, Estremadura...

Parajes "de cuento" y más si vas bien acompañado..  ;-)

Lindando con la Sierra de Gata, al norte de Cáceres, encontramos la región portuguesa de Beira Alta, con las montañas y pueblos de esta zona englobados en la llamada Serra da Malcata.  

Más al este y antes de llegar al mar, "únicamente" nos quedará por conocer la Serra da Estrela, conocida por albergar la única estación de esquí portuguesa, a 1.993 m y agraciada con el bonito nombre de "Vodafone".

Realmente el pueblo es más que pintoresco

Hace días que os quería enseñar algo de esta zona, a la que suelo cruzar cuando estoy en el pueblo de mi padre, San Martín de Trevejo.  Y curiosamente el otro día apareció una noticia en el Diario del Altoaragón sobre la vuelta del lince a la Sierra de Malcata, así que me decidí a mostraros unas cuantas fotos de un pueblo y un paraje de la zona, para que os hagáis a la idea de lo que encontraréis si planeáis un viaje.

La naturaleza siempre hace pequeñas nuestras obras

La verdad es que, aún sin haber ningún accidente geográfico que indique que has cambiado de país, lo notas en cuanto entras en el primer pueblo.  Rostros curtidos y vestimentas de otro tiempo, paisanos paseando en burros cargados hasta los topes... la lista de pueblos con sabor a lo auténtico es larga, aunque aquí os adjunto fotos de Monsanto.

Las construcciones templarias parecen de juguete

Por cierto y para conocer un poco mejor la idiosincrasia de la zona, os cuento que el territorio luso (al menos esta zona, que es la que yo conozco más) alberga un gran número de aldeas, que aquí se llaman freguesías.  Estas freguesías (traducción literal de "feligresía", algo así como una pedanía) se agrupan en Concelhos.  Es la típica organización en el hábitat disperso que podemos encontrar por el arco cantábrico.

Hay buenas vistas de toda la zona, española y portuguesa 

Bueno, pues volviendo a nuestro Monsanto, este lugar tiene el honor de ser "la aldea más portuguesa de Portugal" (al menos, así se dice popularmente).  Y lo es por el imponente Castillo Templario pero también por las casas, que están literalmente construidas sobre la roca.  El paisaje es el típico berrocal de granito, con grandes bolos que han sido aprovechados como pared y que forman parte de las mismas calles.  Hay muchos otros pueblos cercanos interesantes, pero Monsanto es obligado.   

A lo que me refiero cuando digo que las casas están "construídas sobre la roca"

La Serra de Malcata en sí, fue declarada hace unos años Reserva natural para proteger las poblaciones de lince ibérico (aunque ya véis que la última cita fue de una hembra radiomarcada en 1992); además de conservar gato montés, cigüeña negra y un largo etcétera.  Y los bosques son similares a los que puedes encontrar en la sierra de Gata (castaños, melojos, alcornoques, etc), aunque aprovecho para contaros un par de cosillas sobre el eucalipto, una polémica especie que los que vivimos en el noreste peninsular no estamos nada acostumbrados a ver.

Es decir, seguro que hay bosques de todo lo que os he mencionado, pero al cruzar por la carretera y ver desvíos que marcan que te internas en la Reserva de Serra da Malcata, por donde te internas es por los caminos que os enseño.

Internándonos en una plantación de eucaliptos

El eucalipto es una especie autóctona de Australia, traída en el s.XIX por el sacerdote Rosendo Salvado, natural de Tuy (Galicia).  Siglo y medio después del envío de aquellas semillas, España es el tercer país del mundo en superficie plantada (por detrás de Brasil y la India), con más de medio millón de hectáreas, principalmente por las políticas de reforestación del antiguo Patrimonio Forestal del Estado pero también como cultivo forestal actual para producir celulosa.

Hojas de Eucaliptus globulus

No se considera propiamente un bosque, de la misma manera que no lo es una plantación de chopos; y lógicamente está destinado a la explotación maderera, por lo que la sustitución del bosque autóctono por estas plantaciones ha sido siempre objeto de polémica (ojo, puede ser una repoblación forestal antigua que no haya sido explotada y se haya naturalizado, aunque seguirá siendo una especie alóctona, lo que sigue despertando opiniones encontradas)  

Típico paisaje de estas masas

Y es que las particulares características de este árbol hacen despertar odios y amores por igual, generalmente debidas a su capacidad de crecimiento.  Su desarrollo vertical es impresionante, alcanzando los 60 metros (con referencias orales de antiguos ejemplares de hasta 150 m).  Este ritmo de crecimiento esquilma el suelo y es una de sus principales "contras", el consumo de recursos y agua del suelo.

Aspecto "deshilachado" que suelen presentar los troncos

De hecho, un árbol adulto puede consumir hasta 30 l de agua/día, por lo que se plantó mucho para desecar el suelo en zonas pantanosas, así se combatía el paludismo y la malaria (en España hubo casos hasta 1964).  Con el paso de los años el eucalipto se ha convertido en un importantísimo recurso, dando trabajo en el mundo rural por un lado y generando una materia prima que, por otra parte, hay que recordar que estamos consumiendo entre todos.

Las jaras dominan el sotobosque...

Lo que ocurre es que los intereses han sido tantos y tan fuertes que, como en tantas otras cuestiones, se han cometido excesos que han acabado por provocar posiciones muy enconadas.  Porque si os dais cuenta, os he hablado de un recurso que genera mucha materia prima, además de dar trabajo e ingresos al medio rural.  Por contra hablamos de una especie alóctona, que esquilma suelo y agua y que en muchas ocasiones expande sus plantaciones de forma, digamos, poco controlada o poco clara.

Con estos ingredientes, comprenderéis que la polémica está servida.  Hay una buena descripción del problema aquí.

.... vamos, un polvorín

En cualquier caso, forma parte importante del paisaje de estos lugares, así que mostrándoos Monsanto y algo sobre las plantaciones de eucaliptos espero haberos dado una ligera idea del mundo que se expande más allá de esa raya ficticia que pintaron para separar España y Portugal.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Una vuelta por Las Torcas

De nuevo aprovecho un paseo por el Sistema Ibérico para comentaros curiosidades del entorno.  En esta ocasión os hablo del embalse de Las Torcas, una aprovechamiento sobre el río Huerva que se construyó como complemento del embalse de Mezalocha, ya existente aguas abajo desde principios de siglo.  

No conozco exactamente el significado del topónimo, pero una torca es una "depresión circular entre bordes escarpados", por lo que supongo que de aquí vendrá el origen.
 
  Bonitos colores turquesa en el embalse de Las Torcas

Las Torcas se finalizó en 1947 y tiene una capacidad de poco más de 7 Hm3 (para los oscenses, 3 veces Arguis).  Y es que el Huerva (llamado por muchos la Huerva), nace en Fonfría, en la turolense Sierra de Cucalón; pero como todos los ríos de la margen derecha del Ebro, no recibe grandes aportes, por lo que llega a este embalse todavía pequeñito.  

 Río Huerva cerca de la cola del embalse

Se puede acceder al embalse desde cualquiera de los pueblos circundantes, aunque los accesos más claros son desde Tosos, Aguilón o el caserío llamado "Las eras de Tosos" (rotulado como "Santa Barbara").  Y de estos, tal vez el más rápido es el de Tosos.   

 Los chopos marcan el trazado del Huerva entre el bosque mediterráneo

Aguilón es un pueblo metido entre montes y barrancos bien conocido por los estudiantes de Geológicas, que suelen acudir a este Parque Geológico a hacer prácticas.  Como curiosidad, Aguilón perteneció a la Sesma de Trasierra, en la Comunidad de Aldeas de Daroca.  

Las Sesmas o Sexmas eran cada una de las 6 partes en que se dividían las Comunidades de Aldeas, una peculiar forma de organización territorial por la que durante unos 600 años se rigieron los pueblos de la zona de Teruel, Albarracín, Calatayud y Daroca (ejemplo, la Sesma de Langa).

Estas Comunidades de Aldeas, genuinamente aragonesas, son similares a las Comunidades de Villa y Tierra castellanas (también agrupadas en Sesmas aunque con grandes diferencias de funcionamiento).  Fue una forma de autogobierno muy avanzada para la época y que permaneció hasta la actual división provincial de 1833.
     
 Aguilón y su ermita, escondido tras las ginestas

En la foto vemos Aguilón casi escondido entre ginestas, y es que la ginesta, omnipresente en todo el valle del Ebro, es planta típica de sembrados abandonados y pastados ahora por el ovino.  Y digo ginesta porque es el nombre que dan a esta planta en la zona, ya que al ser una planta tan habitual en toda la Meseta castellana, tiene muchos nombres vernáculos.  Su nombre es Retama sphaerocarpa y según Font Quer, en su día, abastecía de leña a todas las tahonas de Madrid y alrededores.
 
  Retama sphaerocarpa (= "retama de frutos redondos"), la ginesta

Tal vez por eso está tan extendida la planta, aunque también es verdad que esta leguminosa es una planta más que adaptada a las condiciones secas de la Península.  Las raíces de este arbusto son conocidas por su resistencia a la sequía, ya que desarrolla un sistema dual de pequeñas raicillas en los primeros centímetros y una raíz pivotante que puede descender hasta los 28 metros de profundidad, como si de una bomba se tratara.

  Pinar de repoblación bastante hecho polvo

  Aprovechamientos forestales

En cuanto a las laderas que rodean el embalse, y siguiendo las prácticas habituales, gran parte están recubiertas de un denso pinar de repoblación, que intercepta el agua de lluvia, frenando la erosión y por tanto, limitando la colmatación del embalse por sedimentos.

  Helichrysum stoechas, la siempreviva
 
 Santolina chamaecyparissus, el abrótano hembra

La vegetación natural es la típica de las sierras mediterráneas del Ibérico, con carrascas, coscojas, tomillos y labiadas varias, etc.

En cuanto al pinar de repoblación de Pinus halepensis, el sotobosque varía según los estados de naturalización, ya que nos podemos encontrar zonas densas, en las que prácticamente no hay nada en el suelo salvo las acículas caídas; pero también zonas en las que nuevas plántulas van creciendo en los claros abiertos en el pinar.  


Y cerca de la cola del embalse nos sorprenden unos restos de edificaciones, que parecen surgir en medio de la nada.  Y es que aquí se emplazaba la antigua población de Alcañiz de la Huerva, posteriormente conocida como Alcañicejo.  

  Detalle del interior del Monasterio de San Bartolomé

Alcañiz de la Huerva ya era conocido en torno al s.XI y aparece incluso en "El Cantar del Mío Cid", donde figura como uno de los lugares en los que estuvo combatiendo El Cid, en su paso desde El Poyo hacia Zaragoza.  Perteneció también durante un tiempo a la Comunidad de Aldeas de Daroca (ignoro a qué Sesma) y fue propiedad de varias familias (era lugar de señorío) hasta su último propietario, el Marqués de Tosos.  Al ser abolidos los señoríos por las Cortes de Cádiz en 1811, este lugar, como el resto de lugares de España, pasó a ser libre.

 Plantas acuáticas dan colores rojizos al río

No tengo claro cuando se despobló Alcañiz de la Huerva, pero durante muchos siglos fue incluso más importante que Tosos.  Este lugar daría paso también al Monasterio de San Bartolomé, que son los restos que actualmente podemos contemplar y que son conocidos popularmente como "El Santo" (para más datos históricos de la zona, podéis consultar aquí).

  Escarpes del río Huerva aguas abajo de la presa

En cuanto a las actividades a realizar, las dejo a elección de cada uno.  Hay multitud de opciones, desde rutas BTT (la opción kamikaze de nuestro compañero David Naval es más asequible si las temperaturas están sobre 0ºC), opciones más suaves o a rutas senderistas que plantean los naturales del país.  

En definitiva, hay muchos lugares esperándonos con bonitas curiosidades para descubrir.  Solo falta que aprendamos a buscar...
  
  Embalse de Las Torcas.