viernes, 17 de enero de 2014

La Tierra Bucho


Hace varias semanas estuvimos por Boltaña y decidimos bajar a Huesca dando una buena vuelta.  La idea era salir por la Guarguera hasta el Mesón de Fuebla, coger la pista asfaltada que va por El Pueyo de Morcat y Las Bellostas hasta el cruce del Mesón de Arcusa y bajar ya hacia Lecina y el Somontano.  Me apetecía pasar por la zona de Las Bellostas (aunque aviso al que quiera hacer esta ruta, que se olvide de las prisas y de todo) y la verdad es que no defraudan los paisajes ni la autenticidad del territorio.  

Las Bellostas.  Las Treserols aparecen por el fondo.



Aparte de mi, en el coche iba una chica durmiendo (es decir, sin opinión) y otra despierta con familia de Almazorre, así que me imaginé que no habría mucha oposición a este plan de ruta.
 

El caso es que al pasar por Almazorre mi amiga comentó que su abuelo se dedicaba de joven a hacer bolas de boj.
 
Esconjuradera de Almazorre (en el pueblo lo nombran en femenino)

¿Bolas? ¿ para qué?. Y leyendo leyendo, encontré la curiosa respuesta en el libro “Cuentos y leyendas alrededor del fogaril”, del desaparecido Raúl Giral.



La conocida como Tierra Bucho está englobada en el llamado Biello Sobrarbe y comprende 13 pueblos: Lecina, Betorz, Bárcabo, Almazorre, Hospitaled, Eripol, Sarsa de Surta, Paúles de Sarsa, Santa Maria de La Nuez, Las Bellostas, El Coscollar, Arcusa y Castellazo.



La Tierra Bucho

Debe su nombre a la fuente principal de ingresos que tuvo esta tierra entre finales del s.XIX (alrededor de 1870) y la Guerra Civil, episodio que como en tantos otros aspectos, supuso un antes y un después.

 Impresionante carrasca milenaria de Lecina 
(extraído del blog treparriscososcenses)


Santuario de Santa María de la Nuez (extraído de guiadelospirineos.com)

En aquella época se había puesto de moda en Francia el juego de los bolos, similar a la actual petanca, pero con bolas de madera.  

Las bolas se obtenían de la raíz del bucho o boj, ya que en zonas calizas de suelo somero, con la roca muy cerca de la superficie; la raíz del bucho no crece normalmente y tiende a crear esta bola, similar a un nabo.  

Puentes románicos cerca del nacimiento del Vero (que nace en término de Puimorcat)

Al principio había un empresario en Barbastro encargado de la exportación a Francia, pero desde principios del s.XX, Casa Grasa de Santa María de la Nuez se estableció como representante de los importadores franceses.

Para darse cuenta de la importancia de este cultivo, una persona podía arrancar 100 bolas al día, que a 4 reales (precios de 1930), le suponían 400 reales.  Como alternativa, una persona que trabajase en los huertos de Guaso arrancando alfalz podía ganar unos 12 reales diarios.

 Molino de Lecina.  Muchos rincones para visitar en Tierra Bucho

Lógicamente, con el paso del tiempo la gente empezó a acabar con las bucheras de sus parcelas particulares y las del monte común de cada pueblo, por lo que los extractores de Sarsa de Surta y Paúles comenzaron a pasar hacia la Sierra de Sevil (que era monte de Adahuesca) a arrancar matas.

Cuando el Ayuntamiento de Adahuesca supo de esta práctica, comenzó a mandar al Guarda Forestal, que puso alguna que otra sanción.  Así que no se les ocurrió otra cosa que sobornar, si se puede llamar así, al Mesonero de Sevil.


El Mesón de Sevil en la actualidad

Como el Guarda, desde Adahuesca, debía andar tres horas en subida antes de llegar al Mesón, siempre paraba a almorzar o descansar antes de proseguir hacia la Sierra, por lo que compraron al Mesonero para que al llegar el Guarda, encendiese matas de aliagas o similares y así el humo alertase a los extractores (qué poco hemos cambiado...).


La "Catedral del Sobrarbe", en Olsón; entrando en la Tierra Bucho desde Abizanda

La raíz recién cogida debía seguir un laborioso proceso de joreado y redondeado, antes de obtener las bolas.  El proceso debía ser tan "detallista" que se usaban jadas y astrales especiales para el trabajo (hechas por o ferrero de Banastón), e incluso había gente especializada en el redondeado de bolas, a la que solían acudir los extractores de bucho.


 Barranco Básender

En los últimos tiempos comenzó a escasear la materia prima, por lo que los precios aumentaron.  La Guerra Civil puso el punto y final a esta industria, que tanto ayudó a esta zona durante más de medio siglo.


Aquí el Vero ya se ha hecho mayor, encajándose entre meandros

Esta historia para mi era más desconocida aún que la zona en sí.  Pese a lo alejado (en tiempo) de este territorio, recomiendo totalmente una visita para múltiples actividades, desde un interés puramente etnológico (Museo Etnológico de Pedro Buil, arquitectura popular, Santuario de Santa María de la Nuez, dólmenes, esconjuraderos...), hasta pequeñas ascensiones (Tozal de Asba, Santa Marina de Bagüeste...), barrancos (Basender...), BTT, etc.  Son pequeñas actividades, pero está claro que en Tierra Bucho tengo una (otra) asignatura pendiente.
 
 Tozal de Asba (1.441 m) desde Santa María de la Nuez 
(extraído de www.pirineos3000.com)






5 comentarios:

  1. q chula la historia y las fotos!! y por pedir...tienes alguna imagen de esas bolas de boj?

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    1. pues no...pero leí que alguien compró excedentes de aquellas bolas, cuando se dejaron de comprar, y las puso de adorno en alguna calle o comercio de Barbastro.....No recuerdo bien porque no tengo ahora el libro. Cuando lo vea te lo escribo, por si eres de la zona... Saludos!

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    2. aquí lo tengo. En Barbastro, en las cuatro esquinas, por donde el puente de la carretera que va a Graus, un antiguo comerciante de chocolates levantó un edificio y colocó en las cornisas bolas de bucho de adorno, de tres en tres, todas iguales. A ver si hay suerte y lo ves.....

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  2. Interesante sin duda. Gracias por compartirlo. Saludos.

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    1. De nada David,
      Ya ves que estamos rodeados de historietas interesantes. Falta encontrar a alguien que nos las cuente! ;)
      Saludos!

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