martes, 8 de septiembre de 2015

Un paseo por el castañar

Un nuevo verano de vacaciones por la Sierra de Gata, que aprovecho para dar paseos por los bosques cercanos.  Pocos lugares tienen este paisaje a 20 minutos andando desde la puerta de casa.

  Ancianos castaños

Para internarnos en esta maravilla subimos por la antigua calzada romana, que tanto sabe de viajeros y emigrantes.  Enfrente vemos las Torres de Hernán Centeno, y apostado debajo, el poblado de La Pastora, con sus viviendas aisladas en mitad de la ladera.

 Viviendas y tenas (llamadas en el Prepirineo "tiñas") del poblado de cabreros "La pastora"

Al poco de entrar en el castañar asoman "los abuelos", dos preciosos castaños ante los que incluso la calzada romana se aparta, lo que siempre me hizo preguntar ¿qué fue antes? ¿la calzada o los castaños?.

  "Los abuelos"

La ladera de este bosque se encuentra debajo del collado que comunica con Salamanca, conocido como Puerto de Santa Clara.  Ello hace que los vientos rueden ladera abajo hacia el fondo del valle, barriendo las noches y madrugadas de San Martín de Trevejo con un viento frío.

  Numerosos carros subían por esta calzada incluso entrado el s.XX

La explotación maderera tradicional ha creado este tipo de bosques de árboles que rebrotan de cepa.  El viento mueve los delgados y largos troncos, que entrechocan continuamente en su parte alta, creando melodías como si fuese una txalaparta.  Seguro que fue la propia naturaleza la que hace milenios inspiró al hombre a recrear ese sonido.

  Aspecto típico de castañares y rebollares

Por cierto, que comúnmente denominamos "monte bajo" a las zonas pobladas por matorral.  Pero, a nivel forestal, "monte bajo" son este tipo de bosques, compuestos por especies que rebrotan de cepa; frente a "monte alto" que sería el típico bosque en el que los árboles crecen de semilla.

  Incluso en días soleados, la cobertura del dosel es total

La tranquilidad del paseo en soledad, escuchando el entrechocar de los troncos, siempre me "realinea".  Totalmente recomendable.

 La bruma lame el cordal de Las Torres

2 comentarios:

  1. Hola Oscar,
    ¡Qué bonito el castañar!. Las serranías fronterizas con Portugal tienen mucho encanto, y eso que solo tengo vagos recuerdos pues estuve un par de veces hace muuuuchos años. Entiendo que los sonidos que emite el bosque te dejen como nuevo, a mí también me pasa. Saludos.

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    1. Hola David,
      Te pasa como a mi, q si no hay más remedio se pasea por la ciudad (sólo que tu sales todos los fines de semana!) pero como un buen día de monte no hay nada. Hay muchos lugares desconocidos también para mi por ahí. A ver que año puedo acercarme por sierras zamoranas, que tengo mucho pendiente! Saludos!

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