domingo, 7 de junio de 2015

Pardina de Uruén

Otra de esos lugares que visito mezclando la naturaleza con vicios como la genealogía.  En este caso estaba enfrascado en el árbol genealógico que le sigo preparando a mi hija (aunque me parece que tiene ya más datos de los que le va a apetecer leerse), en una rama de Sarsamarcuello, apellidada Uruén.  


Fachada de la vivienda pardinera

Esta vez tengo suerte y a nadie en 500 años le ha dado por quemar el Libro de Bautismos (que en esta zona es mucho decir), así que tirando del hilo llego al final del libro, a un señor llamado Demetrio Uruén, nacido en Sarsamarcuello un frío (supongo) 29 de enero de 1575, hijo de Miguel Uruén, que nacería en torno a 1545.

Ya puestos pruebo a consultar el libro de Fogajes (del que ya hablé en Escagüés) y vuelvo a tener suerte, ya que de los 26 fuegos que componían Sarsamarcuello en 1495 (llamado entonces Sarassa), uno se llamaba Johan Duruen (por las fechas sería su bisabuelo).

Duruén (es decir, "de Uruén") nos indica que venía de ahí, de Uruén.  Así que ahí me fui, a conocer el lugar del que tan pronto habían salido estos antepasados.

Vistas inabarcables desde la puerta

Este antiguo pueblo, situado entre Anzánigo y Bernués y conocido como Oruén o Uruén acabó despoblado y con los años convertido en una pardina (propiedad en el s.XIX del diputado Miguel Gastón) y presidida por un bonito edificio pardinero, que se mantuvo habitado hasta alrededor de 1958.  

Y como siempre, hay que mirar estos lugares en perspectiva.  Porque lo que ahora nos parece un recóndito paraje, entonces estaba al pie del camino que constituía el principal paso hacia Jaca y Francia desde Zaragoza.  Cuando llegas a este lugar, te recibe un enorme caserón en ruinas que impresiona.  Otro de esos edificios que apena ver espaldados.


Omnipresente Oroel

Aurelio Viñas comenta que en este lugar se podrían encontrar los restos del Obispo García, hermano de Sancho Ramírez.  El 17 de julio de 1086 volvían juntos desde Zaragoza y llegados a Ayerbe se separaron.  El rey fue hacia Sobrarbe y el Obispo García (el primer obispo que ejerció tras el traslado de la sede episcopal de San Adrián de Sasabe a Jaca) hacia su palacio episcopal jacetano.  El caso es que nunca llegó porque murió en los alrededores de Anzánigo, aunque nunca se encontró su tumba.  Una curiosa tumba que se encontró en Uruén hace a Aurelio Viñas sospechar que podría tratarse de este obispo. 

Aunque tal vez no sea más que otro de esos secretos que estas montañas nunca nos contarán....  

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Bienvenido al redil de nuevo, Sr. Mikele! Ya veo que en cuanto hay genealogía te animas a leer... ;-) Salu2!

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