Amar la Sierra

Disfrutar de la seductora llamada del cuco y el monónoto sonar de la rana.  Del hermoso canto del mirlo y la inagotable exhibición de los ruiseñores en celo

Percibir en cada ráfaga de viento la intensidad del azahar y los jarales.

Contemplar la armoniosa paleta de colores con que pintan la tierra los cantuesos, jaras, retamas, escobas y diez mil más.  El azul fugaz de los rabilargos volando entre los robles y el vuelo rasante y atareado de golondrinas y aviones.

Tentar despistadamente la rugosa textura del granito en las viejas casonas, en los poyos junto a sus entradas, en los añejos muretes que delimitan los olivares...

Degustar, en fin, hasta la saciedad, de cuanto nos ofrece esta tierra de dehesas. 

Si has sentido todo esto, sabrás que amas la Sierra de Gata.


Comentarios

  1. Con esa descripción que haces se aman todas las Sierras.
    Un saludo.

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  2. Mis 2 webs (sin publicidad) pueden interesarle a usted: yofrenoelcambioclimatico.blogspot.com (MENOS es MEJOR) y plantararboles.blogspot.com, un manual para reforestar, casi sobre la marcha, sembrando semillas de árboles autóctonos en zonas deforestadas, baldías, más o menos cercanas al lugar de su recolección. Salud, José Luis Sáez

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