Pardina Sasal

En el valle de Aísa, asomándose al río Estarrún, persisten las ruinas de la casa de la Pardina Sasal.  Tras el hundimiento general del tejado hace escasos cinco años, incluyendo su magnífica chaminera, cuesta hacerse a la idea de que aquí se alzara otro bonito ejemplo de arquitectura tradicional.

Pardina Sasal

Hace algún tiempo os conté una pequeña historia de las muchas que ocurrirían por estos lugares hace no tantos años; y recientemente estuve revisitando los lugares que comentaba en aquel relato: Pardina Sasal, Fraginal, Lastiesas Altas...

Los emplazamientos de los pueblos nunca eran al azar.  Los últimos rayos todavía acarician los tejados mientras todo alrededor se sumerge en la penumbra

Magnífico también el paraje donde languidecen las ruinas de Fraginal.  Por cierto, que vi bastantes fresnos en el entorno, haciendo honor al nombre del pueblo (del aragonés fraxin = fresno)

 Antigua iglesia de Fraginal

La sangría de este pequeño valle no solo alcanzó la pardina, sino Lastiesas Altas (ahora una bonita posada) y Fraginal (que se trasladó al actual "Fraginal bajo", entonces inexistente).  

En el caso que nos ocupa intervino el Patrimonio Forestal del Estado, quien en los años 60 compró la pardina para repoblarla de pinos.  No obstante y como la cercana Pardina Fosato (donde el PFE no actuó), hubiera acabado despoblada igualmente.

Esperaremos al nuevo libro de Carlos Tarazona para hacernos con más datos de todo esta historia quien, para abrir boca, nos deleita en su blog Esmemoriaus con una imagen del cercano Araguás, antes y después de que la inmensa mano del Patrimonio pasase por este valle.

La sombra de lo que fue

Comentarios

  1. Es una pena que de esos lugares con historia solo queden las sombras de lo que fueron.
    Un abrazo.

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    1. Pues sí. Siempre pienso que hace muchísimas generaciones que no se producía una pérdida tan enorme de patrimonio y cultura como la que hemos vivido nosotros... Es lo que toca. Un abrazo para ti también.

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  2. Que pena, que pena...por aquí, en León, que es enorme, hay también lugares e historias así. Demasiados, ya. Las bellas fotos dan idea y hacen sentir esa nostalgia....que traspasa los huesos y el tiempo, y hacernos muchas preguntas.
    Precioso reportaje Óscar.
    Besos

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    1. Hola Moni!
      No lo conozco mucho, pero sé que León es parecido. De hecho, la mítica novela pirenaica de despoblación, "La lluvia amarilla", es de Julio Llamazares, un leonés. En este tema somos tierras hermanas. Estos parajes siempre hacen reflexionar. Besos también para ti

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