jueves, 28 de enero de 2016

Pardina de Escalete

Nos vamos hoy a un lugar desconocido para muchos, escondido detrás de los Mallos de Riglos.  Nos acercamos andando desde la presa del pantano de la Peña hasta lograr internarnos en la sierra a través de la gran brecha que supone la Foz de Escalete.  O podemos probar en BTT, subiendo desde Sarsamarcuello al Mirador de los Buitres y siguiendo hacia Pequera y la pista que baja hacia dicha Foz.

En cualquiera de los dos casos nos encontraremos de bruces con las ruinas, al pie del camino, de la casa de la Pardina Escalete, que en su día fue propiedad de unos de Santolaria.
 

Pardina de Escalete

 
Según me contaban las personas con las que tuve el placer de charlar, antes de la Guerra Civil estas ruinas eran un gran caserón en el que habitaba Antonio Viñas con su mujer, Teresa Izárbez, y sus cinco hijos, Félix, Petra, Ángeles, Leonor y Rosa.   

Trabajaban los campos, situados en una ladera aterrazada que hay hacia la güega con Riglos, y tenían también ganado.  El ganado que pastaba por aquí era el propio, ya que por Escalete no pasaba la cabañera, que al pasar Pequera se desvía hacia Casablanca. 


La Guerra provocó en el prepirineo, como en tantos otros lugares, enormes migraciones forzadas.  En este caso, los Viñas se fueron a la zona roja, por lo que la pardina quedó despoblada.  Después volvieron a Riglos y hasta aquí llegaron los Boned, de Agüero.


Foz de Escalete.  Al fondo, Sierra de Santa Isabel

Cipriano Boned Pérez (* 1887) y Leonor Morlans Visús, junto a sus hijos Ramona, Julián, Emiliano, Cipriano y José; vivieron y trabajaron en la pardina hasta mediados de los años 50, cuando marcharon a la pardina San Martín, en Agüero.  Fue el año que cerró Escalete.

Abro un pequeño paréntesis para contaros que San Martín es otro pequeño desconocido, al cual podemos acceder entre los pk 15 y pk 16 de la carretera que desde Ayerbe sube al Puerto de Sierra Mayor.  





 Pardina de San Martín

Este trayecto es especialmente bonito en otoño, cuando fructifican la gran cantidad de madroños (Arbutus unedo) que existen en las cunetas.  Por cierto que el nombre unedo, hace referencia a que solo se debe comer un fruto, ya que tienen mucho alcohol y comer muchos da dolor de cabeza (yo no lo he comprobado pero conozco gente que sí y da fé de ello).


Madroños (Arbutus unedo)

Desde el desvío en la carretera, un corto camino os dejará en otro paraje perdido, con bonitas vistas de la sierra.  Por cierto que, incluso en este corto recorrido, podemos encontrar bonitas curiosidades como éstas:


 Odontites recordonii (creo), una planta hemiparásita saliendo de entre el enebro.   


Y la peludita Dorycnium hirsutum saliendo de entre el lentisco

Cerrando el paréntesis y volviendo a Escalete, dos de los hijos de los últimos pardineros se casaron en Riglos y, casualmente, José fue de yerno a Casa Escalete de Riglos, aunque según la gente del pueblo el nombre de la casa no guarda relación con la pardina (es decir, que de tenerla sería por algo muy antiguo).

Las décadas de abandono y los pobres materiales de la construcción, dejaron otros dos cadáveres, devorados por las tormentas, el sol, las barzas y los artos.  El uso de materiales autóctonos provocará que, en poco tiempo, la naturaleza lo engulla todo de nuevo, como si nunca nada de ésto que os he contado hubiera ocurrido.

miércoles, 13 de enero de 2016

Gabás y su amojonación

La casa de la pardina de Gabás la encontramos en la actualidad al sur del puerto de Santa Bárbara, justo donde la carretera A-132 cruza el barranco de Gabás.

Esta pardina fue originalmente un pequeño lugar, que figura ya en 1187 como uno de los 238 pueblos que realizaron el Voto a San Indalecio.  Como tantos otros, acabó reducido a una simple pardina que giraba bajo la órbita de San Juan de la Peña.

 Pardina de Gabás.  "Curioso" tejado de losa, teja y chapa.

Y a lo largo de los siglos, los monjes fueron arrendando sus campos, montes y pastos; haciendo constar en los contratos numerosas cláusulas, entre las que se encuentra lógicamente la descripción de los límites de la pardina.

Consultando documentos en los archivos, es habitual encontrar una primera descripción de las mugas que se repite textualmente en sucesivos contratos, con otros tantos arrendatarios.  En este caso de Gabás, os transcribo un texto del s.XVII que hace referencia a su amojonación, realizada el 26 de julio de 1588, y que me parece curioso por numerosos motivos.

Descripción de la amojonación de Gabás.  Archivo Histórico Provincial de Huesca (AHPH)

“Primeramente, comenzando en el término de Paternuey al Pueio de Sierra Alta, donde hay un mollón encima del Pueio, y de ahí va cerro cerro al Cubilar de Puidetocas y de ahí a una Buega fincada entre Gabás y Huértelo, que está en un Solanico canto al Balellón que baja de Puidetocas, y de ahí por junto a la Cantera del Barranquizo que baja de Puidetocas, y de ahí va a donde se juntan los dos ríos de Bailo y de (ROTO) una Buega a 4 pasadas, “¿vel quasi?” del Río de Huértalo, y de ahí sube drecho a unos campos de Adrián Gil de Bailo y por el suelo de sus campos pasa por el cabo alto de Campo Rey, y Cerro Cerro a la Peña de Achello y de ahí sierra sierra a Castellón de Arririella y loma loma entabajo al Pueio de ¿Pacomarón? de la Bua de Cercito, y de Gabás, y de ahí sierra sierra al Pueio de Santa Cruz, y de ahí al Fraginal de Cercito, y de ahí sube a Sierra Alta donde se comenzó”.
  
Descripción de la amojonación.  AHPH

Me gusta el vocabulario de la descripción, que no varía un ápice con el que se usaba más de tres siglos después.  Me sorprendió la redacción de los monjes con palabras como bua (equivalente a muga o buega), entabajo, drecho, fraginal, barranquizo, balellón o incluso "cabo alto" (¿de aquí vendrá la palabra cobalto?).

Por otro lado, tenemos toponimia aún usada, como el barranco de Huértalo o el cerro de Puidetocas; pero también habla de lugares como Peña de Achello, o incluso Castellón de Arririella, donde probablemente encontraríamos el ilocalizado antiguo lugar de Arririella.  Un estudio sobre el terreno, comparando los límites actuales con los del texto podría ayudar a ello.

Por cierto, que también habla de los campos de "Adrián Gil de Bailo" (¿serán los antepasados de los actuales Gil, todavía residentes en Bailo?)

 Bailo

En definitiva, quería dejar aquí un par de datos para pensar, además de mostraros un pequeño detalle, la punta del iceberg de como se ataban las cosas hace siglos por estas tierras.