lunes, 26 de octubre de 2015

Longás. Las historias de la Historia.

Los objetos e ideas que nos rodean en nuestro día a día, por cotidianos, tienden a hacernos pensar que siempre han estado ahí.  Pero el mundo tal y como lo conocemos hoy en día, en su gran mayoría, tiene su origen en muchos de los cambios que se produjeron en el s.XIX.

Actualmente cada palmo de tierra está incluido en algún término municipal y, de hecho, no podemos imaginar que fuese de otra forma.  Pero no siempre fue así.  Podríamos entonces pensar, en buena lógica, que ésto tendría sentido desde el momento en que se formasen los "términos municipales", pero no antes.

Pongamos por ejemplo lo que Madoz nos cuenta del término de Osia: confina por el norte con Legriso y Segaral, Este con Lacarrosa y Bataraguá, Sur con Búbal y Altasobre y Oeste con Búbal.  Pero, ¿de qué habla? ¿por qué no menciona ningún pueblo? ¿habla simplemente de montes?.

Pardina de Altasobre

Lo que había ocurrido era que la Desamortización de Mendizábal había liberado vastísimas extensiones, que habían estado bajo la jurisdicción de diversos estamentos religiosos y que, de repente, se encontraban "en tierra de nadie".

De hecho, la formación de los términos municipales, a mediados del s.XIX, estuvo llena de vicisitudes, como la curiosa historia por la cual las pardinas de Montañano, Nofuentes y Sierra Alta se segregaron de Longás y se agregaron a Salinas de Jaca.

Longás.  Casa Mayayo

En aquel momento figuraban como Alcalde de Longás, Sebastián Berges; Teniente, Marco Solana; Regidor 1º, Marco Pérez y Regidor 2º, Manuel Campos.  En una carta de dicho Ayuntamiento a la Excma. Diputación de Zaragoza, fechada el 19 de enero de 1845, el edil se queja de que por su “posición topográfica”, es el más estéril, miserable y pobre de todos los pueblos del Partido de Sos.

A pesar de ello (continúa el escrito), había visto incrementado el pago de contribución desde los 6.500 rs vn (reales de vellón) del año 1843 a los 10.645 rs 26 m de vellón del año 1844.  El motivo de este incremento era la agregación a dicho término de “los despoblados o pardinas de Sangorrín, Lucientes, San Esteban, Salafuentes, Montañano, Nofuentes y Sierra Alta”; que hasta entonces se consideraban por separado (habéis acertado, la Pardina Lucientes es heredera del antiguo lugar de Lucientes, del cual procede el segundo apellido de Goya)

Vista de Longás y varias de sus pardinas
El problema surgía porque Longás había efectuado esos pagos a la Diputación pero, a su vez, los dueños de Montañano, Nofuentes y Sierra Alta se negaban a pagar la contribución en Longás.

Los dueños, Cándido Navarro, de Huesca y Miguel Navarro, de Casa Cocorro de Ansó, en una carta dirigida al Partido de Sos alegan que ellos pagan la contribución en Huesca porque dichas pardinas siempre habían "dependido" de Huesca.  Fueron antiguamente de San Juan de la Peña y ambos las habían comprado a través de la Oficina de Amortización de Huesca.

 Casa de Nofuentes, ya espaldada, con la Collada de San Esteban al fondo

Longás no lo tiene tan claro y, a su vez, explica que los nuevos dueños prefieren pagar en la provincia de Huesca “bien por creerlo más prudente, o bien porque la cuota que en aquella les correspondía era menor” (no sabría por cual de las dos opciones inclinarme)  

Finalmente, la Diputación Provincial de Zaragoza acepta la alegación de los Navarro, por lo que pide a la de Huesca la “traslación de caudales”.  Si bien no los 2.046 rs 14 m de vellón que había pagado Longás por dichas pardinas, al menos, los 1.740 rs 18 m de vellón que los Navarro habían satisfecho en Huesca (como vemos, sí era menor la cuota).

Se pueden aducir razones topográficas, hidrográficas o de cualquier otra índole para dar la razón a los Navarro, pero realmente fue de esta manera tan peregrina como Nofuentes, Montañano y Sierra Alta dejaron de ser atribuidas a Longás para pasar a Salinas de Jaca.

Son pequeñas historias de nuestra Historia.

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