viernes, 8 de mayo de 2015

Le daré verde a los pinos..

...y amarillo a la Genista...

La verdad es que no me gusta Serrat, pero la letra de esta canción me encanta.  
Estos días podemos aprovechar y ver en flor los inmensos aliagares que pueblan nuestro prepirineo.  Es una planta muy nuestra, tan unida a nuestro imaginario desde siempre que se ha usado para los más diversos usos.  Desde somarrar los pelos de los cerdos en las matazías, hasta alimentación de conejos (dicen que la dejaban pelada).  Y desde luego, para encender una hoguera, todos saben que no hay mejor combustible que las aliagas secas.

Y es tan nuestra porque es una planta pionera, que invade rápidamente los campos abandonados.  Tal vez porque es una planta pirófita, es decir, que aprovecha el fuego para expandirse.  Y todos sabemos el intenso que uso que durante siglos se dio al fuego como método para poner en cultivo el monte.

Genista scorpius, la aliaga


Ha sido tan intenso que de hecho, nuestro monte mediterráneo no puede ser entendido  sin él, como ya hablé en una ocasión.

En cualquier caso, estos días podemos observar estas flores amariposadas (de ahí que se les denomine "papilionáceas"), que alegran las laderas y nuestra vista al caminar.

2 comentarios:

  1. Un exfoliante natural, jaja. Con lo majas que son y el daño que hacen, el otro día tuvimos que luchar durante buen tramo con ellas y las hojas de los acebos, para poder abrirnos paso. Un saludo

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    1. Si sí, je je. Así tengo yo las piernas, como una modelo... :-). Saludos!

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