martes, 22 de julio de 2014

¿Estamos siendo invadidos?

Una vez más, vuelvo con uno de esos temas sobre los que reflexiono de vez en cuando.  Es el concepto de "especies invasoras", bajo el cual solemos englobar todo lo relacionado con esta idea:  En nuestros ecosistemas están apareciendo continuamente especies que hasta hace poco no estaban.  

En los medios de comunicación se oyen a veces noticias breves de este estilo:  "Está desapareciendo el cangrejo de río por culpa del cangrejo americano". O "está desapareciendo el visón europeo por culpa del visón americano". 

 Trampeo de galápago en el Ebro

Sin entrar en profundidad en ninguno de esos dos casos, todos habremos oído que hay determinadas especies exóticas que se están expandiendo por numerosas causas.

En el caso de las plantas, la principal es la jardinería.  Esta causa engloba casi el 50% de las especies nuevas que encontramos "naturalizadas" por nuestros ribazos, campos y montes (como por ejemplo, Robinia pseudoacacia).  

También podemos hablar de especies traídas por razones agrícolas (lo que supone casi el 40%); especies usadas para repoblación u obras de control de erosión (que interesan por su rápido crecimiento, como el eucalipto o el ailanto), etc. 

Ailanthus altissima, el omnipresente ailanto

Y si añadimos la fauna, podemos hablar igualmente de importaciones, que bien sin darnos cuenta, bien intencionadamente; acaban ocasionando infinitos ejemplos de plagas como el más que dañino Picudo rojo de la Palmera; el mosquito tigre, el mejillón cebra, etc; que ya forman parte de nuestro día a día. 

Por último, todos habremos oído hablar de sueltas incontroladas por parte de determinadas personas o grupos:  Las cotorras de Kramer en Zaragoza capital, y que tarde o temprano acabarán expandiéndose a través del Huerva o del Gállego; las sueltas por parte de grupos "ecologistas" de visón americano, castor, etc.

Y no es que esto no sea cierto y, además en muchos casos, vergonzoso; lo que ocurre es que en mi opinión, se pone el acento, el foco, en las especies exóticas, porque son llamativas para todo el mundo y por tanto fáciles de recordar.  

Y es que el tema es mucho más extenso y complejo, y me da la impresión de que siempre se dan respuestas fáciles para preguntas difíciles.  Porque como en cualquier problema que se genere en un ecosistema, son tantas las relaciones mutuas de todo con todo, que es muy difícil discernir qué causa qué y qué es un efecto de qué.  Por eso, ante los casos de invasión, la pregunta que se vienen haciendo los científicos hace tiempo es:  ¿Son estas especies exóticas las que están provocando el cambio en el ecosistema? ¿O hay un cambio provocado por muchos factores y estas especies simplemente se están aprovechando?  Usando el término de la revista Ecology, ¿estas especies son conductoras o pasajeras del cambio?

Inmensos nidos de Cotorra de Kramer en los plataneros de la ribera del Ebro

En este sentido os expongo un ejemplo muy curioso que leí en Investigación y Ciencia:  En ciertas zonas de Estados Unidos se estaba detectando una disminución de la población de gramíneas autóctonas y un incremento de dos especies exóticas, Poa pratensis y Dactylis glomerata.  Resumiendo mucho, dos científicos  se dedicaron a eliminar la mayor parte de la población de estas especies, para ver si efectivamente el ecosistema volvía al estado "original".  El resultado fue un nuevo ecosistema, en el que no volvieron las gramíneas originales, sino que hubo una disminución de la población total de este tipo de herbáceas y una invasión de la zona por parte de herbáceas con flor, del tipo girasol.

Y no estamos hablando de ecosistemas frágiles de pequeñas islas, con especies no acostumbradas a competir, sino de ecosistemas complejos como puede ser un bosque norteamericano.  ¿Podríamos extrapolar este experimento a, por ejemplo, simular que podemos eliminar toda la población de cangrejo americano?  Porque a lo mejor también nos encontrábamos con que la población de nuestro cangrejo autóctono no remontaba.  O a lo mejor sí.

En lo que sí está de acuerdo todo el mundo es en la expansión de determinadas especies y en el retroceso de otras.  Y sí que hay especies exóticas que están expandiéndose, pero las que realmente se están llevando el gato el agua son especies autóctonas de las llamadas "generalistas", en detrimento de las "especializadas".

¿qué quiere decir ésto? Que en un ecosistema poco perturbado, es decir, poco afectado por la mano del hombre, todas las especies están interrelacionadas de una manera muy estable y cualquier especie foránea que intente introducirse acaba siendo expulsada, no tiene éxito invadiendo.  Sin embargo, cuanto más perturbados están los ecosistemas, más perturbadas están las relaciones entre las especies que lo componen, por lo que más fácil es que una especie encuentre una "ventanita", un hueco por el que introducirse en el ecosistema y establecer sus propias relaciones.

Robinia pseudoacacia

Como a nivel general, el hombre está expandiéndose, es decir, como los ecosistemas cada vez están más antropizados; las especies muy "especialistas", muy exigentes con las condiciones del medio, están en franco retroceso.

Por contra, las especies generalistas, las que podríamos decir, que "todo les viene bien", cada vez están expandiéndose más.  Así le sucede a nuestra picaraza (Pica pica), a las palomas torcaces o a muchas otras, que no necesariamente tienen que ser exóticas para que nuestros ecosistemas acaben variando.

 http://www.europe-aliens.org/speciesTheWorst.do
Clica en la imagen para acceder a la base de datos europea de especies "alien"


Resumiendo, creo que debemos reflexionar teniendo en cuenta que, en general, los mecanismos de control de poblaciones invasoras son muy costosos y su efectividad es más que dudosa.  Hay que insistir en la prevención y ser conscientes:  Si vamos con nuestra piragua y no nos apetece seguir los protocolos de limpieza por el mejillón cebra, ponernos en la piel del agricultor que tiene que gastar su dinero en cambiar las tuberías cegadas por el mejillón.  O simplemente pensar en lo que nos cuesta, vía impuestos, los tratamientos que hacen los Ayuntamientos contra determinadas plagas como el Picudo Rojo.

Es decir, que los que se encargan del estudio de las especies invasoras y su impacto, puedan seguir estudiándolas y que los que convivimos con ellas tengamos claro que debemos actuar de forma responsable.  

Esa es la parte buena y la parte mala de tener todos nuestra parte de culpa.  Como leí hace poco en un cartel:  "Eres el resultado de 4.000 millones de años de evolución.  Actúa como tal".







miércoles, 9 de julio de 2014

Puertos de Tortosa-Beceite

Este fin de semana pasado me pasó algo curioso.  Mi familia estaba en la playa y me podía unir a ellos el jueves, así que pensé "Perfecto.  Madrugo y hago algo de monte cercano antes de unirme".  

Qué grande mi alegría al ver que muy cerca de esa playa estaban los Puertos de Tortosa-Beceite y qué grande mi tristeza al comprobar después la previsión del tiempo.

 Bonito paisaje en los Puertos

Geológicamente, los Puertos de Tortosa-Beceite son el resultado de la confluencia del Sistema Ibérico con la Cordillera Prelitoral Catalana y, al menos a mi, me sorprendieron.  Tal vez si has estado en la zona entrando desde Teruel puedas suponer algo de lo que ahí se esconde, pero pensando en Tarragona y Castellón no te haces a la idea de lo que puede dar de sí un territorio de senderos a unos 1000 m de altitud, con una precipitación media anual de 800-1000 mm y una climatología que en invierno debe ser, digamos, poco agradable.

Monumento a la cabra hispánica, omnipresente en la zona

En lo poco que vi, descubrí kilómetros y kilómetros de sierra por recorrer, con un bonito paisaje de curiosas formas calizas, recubiertas de pinar de Pinus sylvestris y Pinus nigra; acompañadas de gran cantidad de caducifolias e incluyendo una amplia zona de hayas, los llamados Fagedes de les Ports, que ostentan el título de "hayedos más meridionales de la Península" (junto a la Sierra de Ayllón).  

Ambiente poco optimista al pasar "El Portell" (lo que aquí llamarías "Portillón") y adentrarme en el Parque

Tras planificar una preciosa ruta para visitar El Faig Pare (el Haya Padre), el Pi gros (el Pino Grande) y otras maravillas; compruebo aemet y me encuentro con alerta amarilla por lluvias y tormentas.  Con la mala fama que tienen las crecidas de esas rieras y el mal fario que da tener que recorrer tantos kilómetros de pista para llegar al destino.

A la derecha, uno de los numerosos acebos. 

De todas formas, me resistía a no conocer la zona, así que preparé varias pequeñas rutas circulares (por aquello de no alejarme más de hora y pico del coche) y alguna larga, por si el tiempo me daba una ventanita de sol.  

Acer opalus, el acirón.  Para distinguirlo del Acer campestre fijaos en las sámaras.  Opalus las tendrá formando ángulo cerrado y A. campestre formando 180º

Por cierto, que estás tan acostumbrado a ir por el Pirineo que se te olvida lo que es ir por sitios que desconoces totalmente.  Me costó un rato hacerme a la idea de la zona, así que os dejo la web que consulté para las excursiones típicas desde la provincia de Tarragona (ya que he perdido ese rato, os lo intentaré ahorrar).  Esas "áreas recreativas" son los puntos donde puedes dejar el coche y se accede a ellas desde los pueblos que te indican  (por cierto, que si quieres también hay mapas publicados de la zona a 1:40.000).

 Sorbus aria, el mostajo, también muy numeroso.  Para conocer bonitas curiosidades sobre el género Sorbus, visitad este buen blog.


Yo insistía en ir a ver esos árboles, así que planifiqué algunas rutas que sobre el papel y las fotos tenían buena pinta:

- Opción A: Desde Mas de Barberans (pueblo cercano a Tortosa), sigues dirección La Sènia y un par de kilómetros después a la derecha sale la pista hacia "Área recreativa de la Vall" (todo con carteles).  Ahí hay varias rutas turísticas cortitas para conocer la zona y alguna de ellas podía ser enlazada con la que yo quería hacer.  La verdad es que te va empeorando la cara conforme vas cruzando badenes hormigonados con carteles de "peligro zona inundable en lluvias", ves las precauciones que toman en la zona ante las crecidas en los torrentes y ves las pintas del cielo.  Al final, tras ver la red instalada en el barranco para detener "bolos" de la foto y oír algún trueno, decidí pasar al segundo plan.

Impresionante infraestructura de contención en el barranco de acceso al "Area de la Vall"

- Opción B: Retrocedo unos 14 kilómetros hasta Roquetes, donde parte la carretera hacia “Cima Caro” y "área recreativa de Cova Avellanas”.  Son unos 15 kilómetros llenos de curvas “de las que se cogen en segunda”, pero que te llevan hasta la misma cima del Monte Caro, el pico más alto de los Puertos.  Justo antes de llegar a la cima sale un desvío que se interna en los Puertos y llega hasta dicha área de “Cova Avellanas”.  Yo paré donde acababa el asfalto por la mala salida que iba a tener como empezase a llover (mucha pendiente, etc), pero en un día normal se puede llegar hasta la zona de aparcamiento y ahí probar los senderos que proponen. 

Monte Caro (1.442 m), la más alta de las cimas de los Puertos

Hice una de las rutas y estuve dando vueltas pero desistí definitivamente de intentar llegar a ver esos árboles, por la mala pinta que tuvo el cielo todo el día (aparte de que llovió todo el día a ratos).   No obstante, me gustó bastante lo que vi, con un montón de preciosos e inmensos acebos, mostajos, arces, sotobosque de helechos y sobre todo, pinos.   En las zonas bajas domina Pinus nigra y en las altas Pinus sylvestris.

Pinus nigra, principal en las zonas más bajas, fue en su día objeto de explotación

Y ya que cada día aprovecho para presentaros una especie, este bosque es perfecto para que conozcáis y no volváis a confundir Pinus nigra.  También es conocido como pino laricio, pino nasarre y un largo etcétera.  Ya comenté hace tiempo cuatro cosas sobre como diferenciar estos pinos, así que no os aburriré.  De todas formas, un pino grande de esta especie es inconfundible con sus acículas largas, rígidas y gruesas, típico de un ambiente serrano como el que nos ocupa.

Largas y gruesas acículas de Pinus nigra

Al tiempo que vamos ascendiendo por la montaña, el nigra va siendo sustituído por sylvestris y las formas y el paisaje van también variando, conforme salimos del abrigo de los montes y salimos a los cordales, donde los vientos azotan fuerte gran parte del año.

Vistas desde las sendas que recorren la parte alta de las sierras

Recomiendo acercarse hasta la cima del Monte Caro, aunque solo sea para contemplar la imagen de los pinos retorcidos por los vientos, conocidos como "árboles bandera".

La sierra a la que decidí subir y por la que pude explayarme un rato

Espero poder encontrar otra opción de bajar por ahí próximamente y recorrer parte del GR-7 (que atraviesa los Puertos), conocer los Hayedos y darme unas cuantas vueltas sin miedo, como los galos, a que el cielo caiga sobre mi cabeza.  

El karst crea unas bonitas formas, con el fondo de la desembocadura del Ebro

 De momento, os doy ideas para el verano.  A disfrutar...

El viento da a estos Pinus sylvestris de las cumbres la forma de "árbol bandera"