miércoles, 9 de julio de 2014

Puertos de Tortosa-Beceite

Este fin de semana pasado me pasó algo curioso.  Mi familia estaba en la playa y me podía unir a ellos el jueves, así que pensé "Perfecto.  Madrugo y hago algo de monte cercano antes de unirme".  

Qué grande mi alegría al ver que muy cerca de esa playa estaban los Puertos de Tortosa-Beceite y qué grande mi tristeza al comprobar después la previsión del tiempo.

 Bonito paisaje en los Puertos

Geológicamente, los Puertos de Tortosa-Beceite son el resultado de la confluencia del Sistema Ibérico con la Cordillera Prelitoral Catalana y, al menos a mi, me sorprendieron.  Tal vez si has estado en la zona entrando desde Teruel puedas suponer algo de lo que ahí se esconde, pero pensando en Tarragona y Castellón no te haces a la idea de lo que puede dar de sí un territorio de senderos a unos 1000 m de altitud, con una precipitación media anual de 800-1000 mm y una climatología que en invierno debe ser, digamos, poco agradable.

Monumento a la cabra hispánica, omnipresente en la zona

En lo poco que vi, descubrí kilómetros y kilómetros de sierra por recorrer, con un bonito paisaje de curiosas formas calizas, recubiertas de pinar de Pinus sylvestris y Pinus nigra; acompañadas de gran cantidad de caducifolias e incluyendo una amplia zona de hayas, los llamados Fagedes de les Ports, que ostentan el título de "hayedos más meridionales de la Península" (junto a la Sierra de Ayllón).  

Ambiente poco optimista al pasar "El Portell" (lo que aquí llamarías "Portillón") y adentrarme en el Parque

Tras planificar una preciosa ruta para visitar El Faig Pare (el Haya Padre), el Pi gros (el Pino Grande) y otras maravillas; compruebo aemet y me encuentro con alerta amarilla por lluvias y tormentas.  Con la mala fama que tienen las crecidas de esas rieras y el mal fario que da tener que recorrer tantos kilómetros de pista para llegar al destino.

A la derecha, uno de los numerosos acebos. 

De todas formas, me resistía a no conocer la zona, así que preparé varias pequeñas rutas circulares (por aquello de no alejarme más de hora y pico del coche) y alguna larga, por si el tiempo me daba una ventanita de sol.  

Acer opalus, el acirón.  Para distinguirlo del Acer campestre fijaos en las sámaras.  Opalus las tendrá formando ángulo cerrado y A. campestre formando 180º

Por cierto, que estás tan acostumbrado a ir por el Pirineo que se te olvida lo que es ir por sitios que desconoces totalmente.  Me costó un rato hacerme a la idea de la zona, así que os dejo la web que consulté para las excursiones típicas desde la provincia de Tarragona (ya que he perdido ese rato, os lo intentaré ahorrar).  Esas "áreas recreativas" son los puntos donde puedes dejar el coche y se accede a ellas desde los pueblos que te indican  (por cierto, que si quieres también hay mapas publicados de la zona a 1:40.000).

 Sorbus aria, el mostajo, también muy numeroso.  Para conocer bonitas curiosidades sobre el género Sorbus, visitad este buen blog.


Yo insistía en ir a ver esos árboles, así que planifiqué algunas rutas que sobre el papel y las fotos tenían buena pinta:

- Opción A: Desde Mas de Barberans (pueblo cercano a Tortosa), sigues dirección La Sènia y un par de kilómetros después a la derecha sale la pista hacia "Área recreativa de la Vall" (todo con carteles).  Ahí hay varias rutas turísticas cortitas para conocer la zona y alguna de ellas podía ser enlazada con la que yo quería hacer.  La verdad es que te va empeorando la cara conforme vas cruzando badenes hormigonados con carteles de "peligro zona inundable en lluvias", ves las precauciones que toman en la zona ante las crecidas en los torrentes y ves las pintas del cielo.  Al final, tras ver la red instalada en el barranco para detener "bolos" de la foto y oír algún trueno, decidí pasar al segundo plan.

Impresionante infraestructura de contención en el barranco de acceso al "Area de la Vall"

- Opción B: Retrocedo unos 14 kilómetros hasta Roquetes, donde parte la carretera hacia “Cima Caro” y "área recreativa de Cova Avellanas”.  Son unos 15 kilómetros llenos de curvas “de las que se cogen en segunda”, pero que te llevan hasta la misma cima del Monte Caro, el pico más alto de los Puertos.  Justo antes de llegar a la cima sale un desvío que se interna en los Puertos y llega hasta dicha área de “Cova Avellanas”.  Yo paré donde acababa el asfalto por la mala salida que iba a tener como empezase a llover (mucha pendiente, etc), pero en un día normal se puede llegar hasta la zona de aparcamiento y ahí probar los senderos que proponen. 

Monte Caro (1.442 m), la más alta de las cimas de los Puertos

Hice una de las rutas y estuve dando vueltas pero desistí definitivamente de intentar llegar a ver esos árboles, por la mala pinta que tuvo el cielo todo el día (aparte de que llovió todo el día a ratos).   No obstante, me gustó bastante lo que vi, con un montón de preciosos e inmensos acebos, mostajos, arces, sotobosque de helechos y sobre todo, pinos.   En las zonas bajas domina Pinus nigra y en las altas Pinus sylvestris.

Pinus nigra, principal en las zonas más bajas, fue en su día objeto de explotación

Y ya que cada día aprovecho para presentaros una especie, este bosque es perfecto para que conozcáis y no volváis a confundir Pinus nigra.  También es conocido como pino laricio, pino nasarre y un largo etcétera.  Ya comenté hace tiempo cuatro cosas sobre como diferenciar estos pinos, así que no os aburriré.  De todas formas, un pino grande de esta especie es inconfundible con sus acículas largas, rígidas y gruesas, típico de un ambiente serrano como el que nos ocupa.

Largas y gruesas acículas de Pinus nigra

Al tiempo que vamos ascendiendo por la montaña, el nigra va siendo sustituído por sylvestris y las formas y el paisaje van también variando, conforme salimos del abrigo de los montes y salimos a los cordales, donde los vientos azotan fuerte gran parte del año.

Vistas desde las sendas que recorren la parte alta de las sierras

Recomiendo acercarse hasta la cima del Monte Caro, aunque solo sea para contemplar la imagen de los pinos retorcidos por los vientos, conocidos como "árboles bandera".

La sierra a la que decidí subir y por la que pude explayarme un rato

Espero poder encontrar otra opción de bajar por ahí próximamente y recorrer parte del GR-7 (que atraviesa los Puertos), conocer los Hayedos y darme unas cuantas vueltas sin miedo, como los galos, a que el cielo caiga sobre mi cabeza.  

El karst crea unas bonitas formas, con el fondo de la desembocadura del Ebro

 De momento, os doy ideas para el verano.  A disfrutar...

El viento da a estos Pinus sylvestris de las cumbres la forma de "árbol bandera"


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