jueves, 19 de junio de 2014

El enebro. Una ruta desde el Ibérico al Pirineo

Quería presentaros otro típico representante de nuestra flora mediterránea, que podemos encontrar en un amplio repertorio de paisajes.

El enebro, también conocido como chinipro o chinebro en aragonés (de donde provienen topónimos como Chinebral de Gamueta, en Ansó), pertenece al género Juniperus.  Este género, de la familia del ciprés (Cupresáceas), está compuesto por los enebros y las sabinas, las únicas especies que pueden formar bosquetes en estos ambientes mediterráneos semiesteparios.
 
 Dureza del paisaje serrano

Nos podemos encontrar con dos enebros: Juniperus communis y Juniperus oxycedrus.  Para diferenciar rápidamente las dos especies de enebros podéis clicar en este enlace.  Tiene una clave muy sencillita para reconocerlas y buenos primeros planos de las plantas, para reconocer los detalles.

El enebro de la miera u oxicedro, Juniperus oxycedrus, es la especie que podemos encontrar en altitudes más bajas, desde 0 hasta 1000 m.  Digamos que es el más mediterráneo de los enebros.
 
 Típico aspecto abierto de un enebral en estas zonas

Es la única especie de enebro que puede formar este tipo de bosquetes abiertos.  Bosquetes de los que no se tiene muy claro su origen y que, se cree, existen debido al abandono del pastoreo.  Es decir, que en muchas zonas el enebro de la miera coincide con terrenos que deberían estar ocupados por la carrasca, pero que han sido tradicionalmente pastados.  Al dejar de ser pastados, han sido colonizados por los enebros, dando este paisaje tan particular.

Las fotos las hice aprovechando una visita por una sierra que me sorprendió.  Es la zona del Santuario de Rodanas, en Épila y lindando con Tabuenca, a las faldas del Moncayo.  No es que sea una zona particularmente especial en cuanto al enebro se refiere, pero sí es la típica zona en la que podemos encontrarnos esta especie.

 Santuario de Rodanas, bonito lugar muy bien preparado para pasar un día de campo

Tal vez era el día; una mezcla de nubes bajas, lluvia y viento, que le dio un aire más particular a esta sierra.  El caso es que Épila tiene un término extenso, que pasa en pocos kilómetros de las llanuras semiáridas que se ven desde la Autovía a los paisajes más frescos del Sistema Ibérico.
 Precioso olivar, usado como aparcamiento (¿¿??)

Por cierto, que yendo de ruta por esta zona de Rodanas me topé con una sorpresa.  Eran las ruinas, un tanto fantasmagóricas con la niebla, de las instalaciones, edificios y galerías de la "Mina Esperanza".  La Asociación Mineralógica Aragonesa nos cuenta que esta mina se dedicó a la extracción de areniscas cupríferas hasta mediados del siglo pasado.  Por si queréis algún dato más, os pongo un enlace de una Ruta geológica a realizar en la zona y otras opciones de rutas a realizar en Rodanas.

Y en medio de este clima, con alta variabilidad de temperaturas y escasa precipitación, encontramos a este enebro.

 El poblado de la Mina Esperanza, prácticamente camuflado

Como habréis visto en las fotos del enlace que os he recomendado, el oxicedro se diferencia porque sus acículas tienen dos"rayitas" blancas en el envés, que son bandas estomáticas.  Además, sus bayas son de color rojizo (el nombre correcto es arcéstidas, ya que en realidad no son frutos)Tanto las arcéstidas del enebro de la miera como del común, se usan para aromatizar la ginebra (la similitud entre chinebro y ginebra creo que es clara).


 Pantano de Montearagón con el Salto del Roldán al fondo.  Precioso entorno camino de Chibluco

Juniperus oxycedrus nos lo encontraremos generalmente como arbusto, pero puede hacerse un bonito árbol.  En Chibluco, en los alrededores de Huesca tenemos un bonito ejemplo de arbol "milenario" (que en realidad es centenario), es el conocido como chinebro de Chibluco.  Si queréis acercaros hasta él, clicad en este enlace.


 Chinebro "milenario" de Chibluco. Precioso oxicedro de 6 m de altura

Y es conocido también como enebro de la miera porque destilando su madera se obtenía un aceite negruzco, conocido como miera, que se usaba para desparasitar y también para curar las heridas de las ovejas provocadas al esquilar.  Estas propiedades se deben a diversos sesquiterpenos y fenoles presentes en el enebro.


4 m de perímetro en la base de este centenario árbol.  
Se aprecia su típica madera agrietada, de la que se obtenía la miera

La otra especie que podemos encontrarnos es Juniperus communis, el enebro común, que es más de ambiente eurosiberiano.  Es decir, que en la Península Ibérica lo veremos en lugares más frescos, desde el nivel del mar hasta los 2000 m.  Porque como todas las plantas, puede compensar ambientes más mediterráneos con mayor altura: desde el nivel del mar en lugares fríos hasta cotas más altas en lugares más mediterráneos, subiendo a sitios que el oxicedrus no puede alcanzar.

Juniperus communis subsp alpina, con aspecto achaparrado

Juniperus communis tiene únicamente una banda estomática por el envés, por lo que son inconfundibles con oxycedrus.  Además, sus arcéstidas son de color azul oscuro o negro (los enebros son dioicos, es decir, que hay pies macho y pies hembra, por lo que no encontraremos estas bayas en todos los pies)


Bayas negras de Juniperus communis, usadas en la ginebra

Por último y como habréis podido ver en el enlace sobre los Juniperus, existen distintas subespecies de enebros.

En las zonas más alpinas nos encontraremos Juniperus communis, pero la subespecie alpina, que adquiere un aspecto más achaparrado.  Este porte le permite afrontar mejor los vientos y condiciones térmicas más extremas.

Entorno montañés de esta subespecie


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