lunes, 3 de marzo de 2014

Los bosques riparios

Los bosques riparios o de galería son los bosques ligados a la ribera de un río (o barranco).  Estos bosques destacan especialmente en zonas mediterráneas, ya que sus necesidades de agua se cubren principalmente por la humedad del suelo, por lo que podremos ver estas típicas formaciones sinuosas y frondosas siguiendo el curso del río rodeadas de un entorno mucho más árido.

Por si la humedad del subsuelo no fuera suficiente, la humedad ambiental también se incrementa, ya que hay más agua disponible y la evapotranspiración es mayor.  Además y como habréis notado, las temperaturas máximas se atenúan, como consecuencia de la energía consumida en dicho proceso de evapotranspiración.

 Chopera en el río Gállego (Yeste)

Resumiendo, nos encontramos ante un lugar más fresco y más húmedo (suelo y atmósfera) que el espacio circundante, por lo que el paisaje que encontraremos va a ser distinto.

Pero ¿cuanto de distinto? Pues variará en función del ambiente bioclimático general, la geomorfología de la cuenca y el tipo de régimen fluvial.

Por tanto y para empezar, el bosque será distinto según en qué parte de la Península nos encontremos.  En el norte y noroeste de la Península, los ríos siguen un régimen pluvial atlántico.  Aquí dominarán las alisedas (Alnus glutinosa), a veces separadas del cauce por doseles de sauces arbustivos.



 Alisos en ambiente de influencia atlántica

En cambio, en los ríos de régimen mediterráneo (los que podremos encontrar en Aragón), la vegetación es más compleja
, siendo generalmente unos bosques muy ricos, tanto en fauna como en flora.  


Las especies caducifolias aprovechan los microclimas de estos corredores para descender a cotas que no les "corresponden", así que en muchas ocasiones, en los tramos medios y bajos de los ríos podremos observar especies muy alejadas de su ámbito habitual.  



  Cañón de Añisclo.  La inversión térmica permite encontrar hayas en plena ribera 



Como regla general en el estudio de estas comunidades riparias, podemos distinguir entre ríos propiamente dichos (con sus tramos altos, medios y bajos) y cursos de caudal intermitente (los típicos torrentes, ramblas, etc).



 Tramo alto en el río Arazas (Torla)

En los tramos altos de los ríos, estos bosques estarán limitados por las características físicas e hidráulicas de los cursos y sus cauces (si el régimen del río es nival, pluvio-nival, si tiene mucha pendiente, etc). En las zonas de alta montaña podremos disfrutar de riberas con abedules (Betula alba, Betula pendula), fresnos (Fraxinus excelsior) o tremoletas (Populus tremula).  La especie dominante aquí serán los sauces arbustivos (Salix sp), que resisten largos periodos inundados y condiciones de gran inestabilidad, con regímenes de aguas violentas.   

Un inventario del bosque ripario en el río Veral, en Ansó, demuestra la riqueza de estas comunidades: sauces (Salix caprea, Salix eleagnos), arces (Acer campestre, Acer opalus), fresnos (Fraxinus excelsior), manzanos silvestres (Malus sylvestris), tilos (Tilia platyphyllos) y espino albar (Crataegus monogyna).


El Caldarés es uno de los pocos ríos con régimen nival puro en la Península Ibérica.  
En la foto, el río Bolática, uno de sus afluentes, a su paso por Panticosa.  




Sarga o Sarguera (Salix eleagnos) en el río Arazas

Los tramos medios y bajos serán el ámbito de los sotos, bosques integrados por árboles de gran talla, y en los que la vegetación va variando en "franjas" conforme nos alejamos de la orilla.  En estas zonas, la riqueza en árboles se ve incrementada por la riqueza en todo tipo de especies, como las plantas nitrófilas.

Las nitrófilas son plantas que habitan en suelos con alto contenido en nutrientes, por lo que aquí medran abundantemente, ya que a los troncos, broza, etc acumulados en las riberas, hay que añadir todo tipo de residuos de origen antrópico (abonos, aguas residuales, etc). Por ello, encontraremos sabuqueros (Sambucus), ortigas (Urtica), zarzamoras (Rubus) y un largo etcétera.
  

Río Gállego en Riglos


En estos sotos, en los terrenos más próximos a la orilla veremos que dominan los sauces y los tamarices (Tamarix gallica), que son las especies más adaptadas al encharcamiento prolongado y a la acción abrasiva de las aguas y las crecidas.   

En la siguiente “franja” se sitúan los sauces arbóreos (Salix alba, Salix fragilis) y las saucedas-chopera (Salix sp y Populus nigra) temporalmente inundadas.
 
 Galachos de Juslibol.  Ambiente fresco en plena ribera del Ebro


Hacia la primera terraza encontramos ya los álamos (Populus alba).  Serán zonas temporalmente inundadas y ricas en lianas: lúpulo (Humulus lupulus), clemátide (Clematis vitalba), madreselvas (Lonicera spp.), etc.  

 Cormorán

También serán típicos los olmos (Ulmus minor) y fresnos (Fraxinus angustifolia), comunidades de transición entre los ámbitos ripario (más fresco) y esclerófilo (zonas secas).


 Garzas, garcetas, gaviotas, martinetes... cerca del Soto de Cantalobos



Por último, los torrentes y similares, muy frecuentes en la región mediterránea, poseen una vegetación propia.  Bosques típicos de estas zonas son los adelfares (Nerium oleander) o los tarayales (Tamarix gallica).

 Río Gállego, cerca de la desembocadura

En cuanto a bosques riparios cercanos he encontrado varias citas en el libro "Bosques de Aragón", donde entre otros, nos recomiendan visitar por su riqueza varias choperas y alamedas:
           - Riberas del Arba de Biel: Sotos cerca del Frago.
           - Sotos del Aragón, aguas abajo de Jaca.
           - Chopos lombardos del barranco de Gabasa, desde Peralta de la Sal.
           - Sotos del Aiguabarreig, en la confluencia del Cinca y el Segre.
           - Los lombacos en el Queiles, entre Los Fayos y Tarazona.
           - Álamos canos (Populus canescens) de El Poyo del Cid, antes de cruzar el Jiloca.


Tarayal en el Ebro


También nos hablan de bosques de otras especies dignas de una visita:
            - Salguerales del Estarrún, en Lastiesas Bajas.
            - Alisedas del Aragón, desde Castiello de Jaca hasta Canfranc.
            - Alisedas del Guatizalema, junto a las piscinas de Novales.
           - Fresnedas de San Juan de Plan, tras cruzar el Cinqueta y en la pista que va hacia San Mamés.
            - Tarayal o Tamarizal del Barranco Lopín, en Belchite.
            - Tamarizales de la Balsa del Planerón, en Belchite.

 Pasarela futurista sobre el Ebro, yendo hacia los Galachos de La Alfranca

Existe una completísima web al respecto, donde consultar todo tipo de datos con respecto a la vegetación riparia.  Por si queremos plantear alguna excursión temática, podéis clicar en el enlace:


Las nieblas suelen acompañar al Ebro

En cualquier caso y por muy profanos que seamos en el tema, al acercarnos al cauce de un río y entrar en un bosquete de estos, veremos rápidamente que la vegetación ha cambiado.  Con cualquier libro de árboles y arbustos típicos de nuestra zona, podremos identificar (muchas, sin problemas) cualesquiera de las especies que he comentado.

A disfrutar!




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