sábado, 28 de diciembre de 2013

¡FELIZ NAVIDAD!

Una opción buena para pasar la mañana estos días de Navidad es la visita al Belén montañero de las Gorgas de San Julián.


Nacimiento en las Gorgas


El día 25 amaneció con pocas pintas de dejar disfrutar del almuerzo y la excursión, así que este año hubo mucha menos gente que otros años.


 Gratal medio envuelta por las nubes


El camino no tiene pérdida, tanto por las señales como por la gente que estos días suele convertir el camino en una pequeña romería.



  El bonito entorno de las Gorgas

Unos lo emplean para desengrasar un poco de las cenas de estos días y otros para ponerse como el quico y volver a casa más gordos de lo que han partido.


  Pasamos al pie del último rápel (80 m) del barranco afluente de las Gorgas

En cualquiera de los dos casos, dejando los coches detrás de la urbanización del Golf de Guara (en la A-23 cogiendo el desvío de Arascués/Nueno), en unos 45 minutos y sin casi desnivel, podemos llegar a este bonito entorno.  Se puede visitar la cueva y almorzar en la ermita, que está en plena solana.

  Los de Telearagón no tenían fiesta hoy.


La ermita está bien visible en la pared de la izquierda cuando estamos casi llegando.  La explicación con todos los datos de esta ermita, así como las de todas las de este tipo de la provincia, las podemos encontrar totalmente detalladas en este libro.  



  Posando en la Ermita de San Julián de Andría.

El Belén fue realizado en 1972 por José Bellosta y Tirso Ramón.  Dicen que José y María fueron realizados tomando como modelos a personas reales del entorno, aunque eso sea otra historia..

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!


 Galletas con el símbolo de Peña Guara, como es tradición








miércoles, 18 de diciembre de 2013

San Urbez...a pies descalzos

Esta semana Peña Guara celebra sus fiestas de San Úrbez (que ha sido el 15 de diciembre), así que el santo está doblemente de enhorabuena.  Por sus fiestas, y por dos buenos libros que se acaban de publicar sobre él.

 Puente de San Úrbez en el río Bellós, en Añisclo

Para el que no conozca San Úrbez, podríamos decir que se trata del santo más ligado a las tradiciones pirenaicas, muchas veces con esa mezcla que produjo el catolicismo al absorber las tradiciones paganas.

La historia/leyenda nos cuenta que fue un Santo nacido en Burdeos y que tras varias vicisitudes acaba en Huesca, donde se hace pastor y eremita.  Tras pasar algún tiempo por la zona de Añisclo, pasa hacia la ribera del Ara y va cruzando las sucesivas sierras hacia el Sur, pasando por la Guarguera, Nocito y finalmente es ordenado sacerdote en San Martín de la Bal d’Onsera.

 En plena ruta "urbeciana": Iglesia de Vió, flanqueada por Mondoto y las Sestrales.  
Al fondo asoma el Perdido, Soum de Ramond y Punta de Las Olas

Parafraseando a Julio Llamazares, cuando uno transita por muchos de los caminos y pueblos que se mencionan en la historia de San Úrbez, no puede evitar sentir nostalgia. 

 Ermita de San Úrbez de Cerésola

Nostalgia es algo más que soledad o aislamiento, porque eso se puede sentir en cualquier pico perdido del mapa.  Es comprender que algo fue y no volverá a ser. 

Y lo bueno de estos caminos es que pueden llevar vestidos e incluso desaparecidos varias décadas, pero tan pronto son limpiados, recuperan esa impronta que les ha dado el ser recorridos durante milenios por gentes atareadas de acá para allá.


Repasando el mapa en la ermita de Sescún

Por un lado, merece la pena conocer las historias ligadas a San Úrbez, porque forman parte de nuestra propia cultura; y por otro lado, recomiendo conocer los sitios que he mencionado, porque son el auténtico corazón de la montaña oscense.

San Úrbez, en Nocito

Si os habéis quedado con ganas de saber más de todo este territorio y de las andanzas del santo por él, os recomiendo una lectura para Navidad.  Para saber más detalles de nuestra cultura y para planificar rutas con mayor seguridad, que entrando en zonas olvidadas de la cara norte de Guara, Guarguera y aledaños, toda ayuda es poca.

Los dos libros, escritos por Oscar Ballarín y Arturo González, recogen con exhaustividad todo lo relacionado con San Úrbez y la vida de estos pueblos, así como una descripción pormenorizada del camino, que denominan ruta urbeciana.  

 Disfrutando de una rutilla por San Martín de la Bal d'Onsera

Un bonito camino que disecciona Huesca desde el mismo Pirineo hasta la capital, pasando entre otros, por Sercué, Yeba, Billamana, Albella, Laguarta, Secorún, Abellada, Nocito, San Martín de la Bal d’Onsera y Huesca.  Así que ya sabéis, si dudabais de qué os pueden regalar los Reyes Magos, os dejo esta propuesta.



Si queréis más datos, os dejo la dirección de la web de su libro.  A disfrutar del camino!     





jueves, 5 de diciembre de 2013

San Belián, en la Valle de Sieste


Hace unas semanas estuve dando una vuelta por la Valle de Sieste, visitando San Belián.  Me gustan estos vallecitos "sin salida", que siempre me han parecido más auténticos, especialmente fuera de temporada.

  San Belián

San Belián es un pequeño nucleo que estaba englobado en el municipio de Sieste, antes de quedar todo absorbido por Boltaña, en los años 60-70. El pueblo en sí no alberga gran cosa, pero a mi el paseo y las vistas me parecieron perfectos, por lo que es más que recomendable.  Yo fui por el camino del norte, por la Valle de Sieste (el acceso por el sur es desde Puimorcat, pasando primero por Morcat).

Sieste

Desde Boltaña coges la carretera a Sieste, pasas éste, sigues por una pista recién asfaltada y dejas el coche junto al río, en un parking habilitado supongo para ir en verano a las pozas; justo antes de una granja de vacas.  El camino sigue las flechas marcadas con "El Confesionario", y es que este valle acaba en un lugar antiguamente llamado "El Confesionario" y hoy marcado en otros carteles como "el coño del mundo" (en varios idiomas, no vaya a ser que creas que no lo has entendido bien)  Por lo visto, donde unos creían ver una cosa, otros ven otra.  Creo que Bécquer puede descansar tranquilo, que el romanticismo ha calado hondo en estos lares.

  Bonitas pozas en todo el recorrido

El caso es que sigues remontando el río (está plagado de bonitas badinas para bañarse), hasta que una señal te marca salir casi del mismo cauce y te introduce en un bonito quejigar.  Puedes ir a Morcat o a San Belián (está todo bien marcado, así que lo mejor es una ruta circular).

Llegas al cordal que va de Morcat a San Belián casi en este último, pasando de tener la vista encerrada en la Valle de Sieste, a ver de repente toda la Sierra.


  La soledad de San Belián, con el bonito fondo de Peña Montañesa

La aldea constaba (y consta) de dos casas: Casa Salinas, actualmente arruinada; y Casa Broto, mejor conservada y que además posee una ermita, con bóveda de cañón, fechada en 1726.  


Los únicos habitantes que he localizado son varones mayores de 25 años, habitantes de San Belián en 1890 (los que podían votar).

En Casa Broto:

- José Broto Juste.

- José Broto Nasarre.
- Alejandro Broto Nasarre, de 29 años.

En Casa Salinas:
- Antonio Salinas Broto, de 62 años; y su hijo,
- Miguel Salinas Bellosta, de 32 años.

Lógicamente, los principales servicios estaban en Sieste. 

  Fecha en Casa Salinas, de la época en que vivía el tal Benito Nasarre Broto

 ¿Y qué servicios eran esos?.  He recurrido a la Biblioteca Nacional de España, y en el "Anuario del comercio, la industria, la magistratura y la administración" de 1881 (interesados, clicad aquí), encontramos en Sieste lo siguiente:

       Alcalde: José Lascorz.
       Secretario: Pedro Lascorz
       Juez municipal: José Lanao.
       Fiscal: Francisco Buetas.
       Profesor de Instrucción pública: Antonio Olivera.
       Aparejador: Juan Palacín.
       Posadero: José Bara.
       Tejedor: Lorenzo Buil

A estas "comodidades" había que añadir el correo, que estaba en Boltaña.  El cartero que cubría esta zona salía de Boltaña e iba hasta Laguarta y Secorún a través de Fuébola.  Dormía en el camino y regresaba por Morcat, San Belián y La Valle.  Impresionante. 

 Casa Broto (foto cortesía de Cristian Laglera, de Despoblados de Huesca)

Los niños, no obstante y pese a pertenecer a Sieste, iban a la escuela de Morcat, junto con los niños de Luparuelo y San Martín.  Hay que tener en cuenta la situación en la que se encuentra este lugar, donde el mismo Lucien Briet se sorprende por la cantidad de nieve que caía en invierno.

 San Martín, al pie de inmensos laderones.  Sus niños también acudían a clase a Morcat (sinceramente casi me parece imposible que no acudiesen a Sieste)

Briet dice que en este cordal, abierto a los vientos del norte, se almacenaban varios pies de nieve, y posiblemente por eso el apodo de los de Morcat era "galochudos", en referencia a las galochas, el típico calzado de madera, adaptado a la nieve y los terrenos quebrados.

San Belián acudía en romería a la Virgen de la Sierra, junto a los pueblos de Morcat, Santa María de Buil, Gabardilla, Urriales, Sarratillo, Puimorcat, La Lecina, Sarratiás, Bruello, Margudgued, Sieste, La Valle, Guaso y Latorrecilla.  Cada pueblo con su bandera, asistían el 8 de septiembre, el segundo día de Pascua Florida y el 19 de marzo; además de algún otro día con motivo de alguna rogativa especial, como sequías, enfermedades y un largo etcétera que seguramente ocurriría por estos lugares.


   Silueta de Morcat


Cualquier persona que haya visitado San Belián (o Morcat) se hará a la idea de la sensación de aislamiento, soledad e indefensión que puedes tener aquí, por lo que finalmente, y como en infinitos casos, se vendió el pueblo al ICONA en la década de los 70.  Duro final para una dura vida.

  La Valle de Sieste