sábado, 28 de diciembre de 2013

¡FELIZ NAVIDAD!

Una opción buena para pasar la mañana estos días de Navidad es la visita al Belén montañero de las Gorgas de San Julián.


Nacimiento en las Gorgas


El día 25 amaneció con pocas pintas de dejar disfrutar del almuerzo y la excursión, así que este año hubo mucha menos gente que otros años.


 Gratal medio envuelta por las nubes


El camino no tiene pérdida, tanto por las señales como por la gente que estos días suele convertir el camino en una pequeña romería.



  El bonito entorno de las Gorgas

Unos lo emplean para desengrasar un poco de las cenas de estos días y otros para ponerse como el quico y volver a casa más gordos de lo que han partido.


  Pasamos al pie del último rápel (80 m) del barranco afluente de las Gorgas

En cualquiera de los dos casos, dejando los coches detrás de la urbanización del Golf de Guara (en la A-23 cogiendo el desvío de Arascués/Nueno), en unos 45 minutos y sin casi desnivel, podemos llegar a este bonito entorno.  Se puede visitar la cueva y almorzar en la ermita, que está en plena solana.

  Los de Telearagón no tenían fiesta hoy.


La ermita está bien visible en la pared de la izquierda cuando estamos casi llegando.  La explicación con todos los datos de esta ermita, así como las de todas las de este tipo de la provincia, las podemos encontrar totalmente detalladas en este libro.  



  Posando en la Ermita de San Julián de Andría.

El Belén fue realizado en 1972 por José Bellosta y Tirso Ramón.  Dicen que José y María fueron realizados tomando como modelos a personas reales del entorno, aunque eso sea otra historia..

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!


 Galletas con el símbolo de Peña Guara, como es tradición








miércoles, 18 de diciembre de 2013

San Urbez...a pies descalzos

Esta semana Peña Guara celebra sus fiestas de San Úrbez (que ha sido el 15 de diciembre), así que el santo está doblemente de enhorabuena.  Por sus fiestas, y por dos buenos libros que se acaban de publicar sobre él.

 Puente de San Úrbez en el río Bellós, en Añisclo

Para el que no conozca San Úrbez, podríamos decir que se trata del santo más ligado a las tradiciones pirenaicas, muchas veces con esa mezcla que produjo el catolicismo al absorber las tradiciones paganas.

La historia/leyenda nos cuenta que fue un Santo nacido en Burdeos y que tras varias vicisitudes acaba en Huesca, donde se hace pastor y eremita.  Tras pasar algún tiempo por la zona de Añisclo, pasa hacia la ribera del Ara y va cruzando las sucesivas sierras hacia el Sur, pasando por la Guarguera, Nocito y finalmente es ordenado sacerdote en San Martín de la Bal d’Onsera.

 En plena ruta "urbeciana": Iglesia de Vió, flanqueada por Mondoto y las Sestrales.  
Al fondo asoma el Perdido, Soum de Ramond y Punta de Las Olas

Parafraseando a Julio Llamazares, cuando uno transita por muchos de los caminos y pueblos que se mencionan en la historia de San Úrbez, no puede evitar sentir nostalgia. 

 Ermita de San Úrbez de Cerésola

Nostalgia es algo más que soledad o aislamiento, porque eso se puede sentir en cualquier pico perdido del mapa.  Es comprender que algo fue y no volverá a ser. 

Y lo bueno de estos caminos es que pueden llevar vestidos e incluso desaparecidos varias décadas, pero tan pronto son limpiados, recuperan esa impronta que les ha dado el ser recorridos durante milenios por gentes atareadas de acá para allá.


Repasando el mapa en la ermita de Sescún

Por un lado, merece la pena conocer las historias ligadas a San Úrbez, porque forman parte de nuestra propia cultura; y por otro lado, recomiendo conocer los sitios que he mencionado, porque son el auténtico corazón de la montaña oscense.

San Úrbez, en Nocito

Si os habéis quedado con ganas de saber más de todo este territorio y de las andanzas del santo por él, os recomiendo una lectura para Navidad.  Para saber más detalles de nuestra cultura y para planificar rutas con mayor seguridad, que entrando en zonas olvidadas de la cara norte de Guara, Guarguera y aledaños, toda ayuda es poca.

Los dos libros, escritos por Oscar Ballarín y Arturo González, recogen con exhaustividad todo lo relacionado con San Úrbez y la vida de estos pueblos, así como una descripción pormenorizada del camino, que denominan ruta urbeciana.  

 Disfrutando de una rutilla por San Martín de la Bal d'Onsera

Un bonito camino que disecciona Huesca desde el mismo Pirineo hasta la capital, pasando entre otros, por Sercué, Yeba, Billamana, Albella, Laguarta, Secorún, Abellada, Nocito, San Martín de la Bal d’Onsera y Huesca.  Así que ya sabéis, si dudabais de qué os pueden regalar los Reyes Magos, os dejo esta propuesta.



Si queréis más datos, os dejo la dirección de la web de su libro.  A disfrutar del camino!     





jueves, 5 de diciembre de 2013

San Belián, en la Valle de Sieste


Hace unas semanas estuve dando una vuelta por la Valle de Sieste, visitando San Belián.  Me gustan estos vallecitos "sin salida", que siempre me han parecido más auténticos, especialmente fuera de temporada.

  San Belián

San Belián es un pequeño nucleo que estaba englobado en el municipio de Sieste, antes de quedar todo absorbido por Boltaña, en los años 60-70. El pueblo en sí no alberga gran cosa, pero a mi el paseo y las vistas me parecieron perfectos, por lo que es más que recomendable.  Yo fui por el camino del norte, por la Valle de Sieste (el acceso por el sur es desde Puimorcat, pasando primero por Morcat).

Sieste

Desde Boltaña coges la carretera a Sieste, pasas éste, sigues por una pista recién asfaltada y dejas el coche junto al río, en un parking habilitado supongo para ir en verano a las pozas; justo antes de una granja de vacas.  El camino sigue las flechas marcadas con "El Confesionario", y es que este valle acaba en un lugar antiguamente llamado "El Confesionario" y hoy marcado en otros carteles como "el coño del mundo" (en varios idiomas, no vaya a ser que creas que no lo has entendido bien)  Por lo visto, donde unos creían ver una cosa, otros ven otra.  Creo que Bécquer puede descansar tranquilo, que el romanticismo ha calado hondo en estos lares.

  Bonitas pozas en todo el recorrido

El caso es que sigues remontando el río (está plagado de bonitas badinas para bañarse), hasta que una señal te marca salir casi del mismo cauce y te introduce en un bonito quejigar.  Puedes ir a Morcat o a San Belián (está todo bien marcado, así que lo mejor es una ruta circular).

Llegas al cordal que va de Morcat a San Belián casi en este último, pasando de tener la vista encerrada en la Valle de Sieste, a ver de repente toda la Sierra.


  La soledad de San Belián, con el bonito fondo de Peña Montañesa

La aldea constaba (y consta) de dos casas: Casa Salinas, actualmente arruinada; y Casa Broto, mejor conservada y que además posee una ermita, con bóveda de cañón, fechada en 1726.  


Los únicos habitantes que he localizado son varones mayores de 25 años, habitantes de San Belián en 1890 (los que podían votar).

En Casa Broto:

- José Broto Juste.

- José Broto Nasarre.

- Alejandro Broto Nasarre, de 29 años.

En Casa Salinas:
- Antonio Salinas Broto, de 62 años; y su hijo,
- Miguel Salinas Bellosta, de 32 años.

Lógicamente, los principales servicios estaban en Sieste. 

  Fecha en Casa Salinas, de la época en que vivía el tal Benito Nasarre Broto

 ¿Y qué servicios eran esos?.  He recurrido a la Biblioteca Nacional de España, y en el "Anuario del comercio, la industria, la magistratura y la administración" de 1881 (interesados, clicad aquí), encontramos en Sieste lo siguiente:

       Alcalde: José Lascorz.
       Secretario: Pedro Lascorz
       Juez municipal: José Lanao.
       Fiscal: Francisco Buetas.
       Profesor de Instrucción pública: Antonio Olivera.
       Aparejador: Juan Palacín.
       Posadero: José Bara.
       Tejedor: Lorenzo Buil

A estas "comodidades" había que añadir el correo, que estaba en Boltaña.  El cartero que cubría esta zona salía de Boltaña e iba hasta Laguarta y Secorún a través de Fuébola.  Dormía en el camino y regresaba por Morcat, San Belián y La Valle.  Impresionante. 

 Casa Broto (foto cortesía de Cristian Laglera, de Despoblados de Huesca)

Los niños, no obstante y pese a pertenecer a Sieste, iban a la escuela de Morcat, junto con los niños de Luparuelo y San Martín.  Hay que tener en cuenta la situación en la que se encuentra este lugar, donde el mismo Lucien Briet se sorprende por la cantidad de nieve que caía en invierno.

 San Martín, al pie de inmensos laderones.  Sus niños también acudían a clase a Morcat (sinceramente casi me parece imposible que no acudiesen a Sieste)

Briet dice que en este cordal, abierto a los vientos del norte, se almacenaban varios pies de nieve, y posiblemente por eso el apodo de los de Morcat era "galochudos", en referencia a las galochas, el típico calzado de madera, adaptado a la nieve y los terrenos quebrados.

San Belián acudía en romería a la Virgen de la Sierra, junto a los pueblos de Morcat, Santa María de Buil, Gabardilla, Urriales, Sarratillo, Puimorcat, La Lecina, Sarratiás, Bruello, Margudgued, Sieste, La Valle, Guaso y Latorrecilla.  Cada pueblo con su bandera, asistían el 8 de septiembre, el segundo día de Pascua Florida y el 19 de marzo; además de algún otro día con motivo de alguna rogativa especial, como sequías, enfermedades y un largo etcétera que seguramente ocurriría por estos lugares.


   Silueta de Morcat


Cualquier persona que haya visitado San Belián (o Morcat) se hará a la idea de la sensación de aislamiento, soledad e indefensión que puedes tener aquí, por lo que finalmente, y como en infinitos casos, se vendió el pueblo al ICONA en la década de los 70.  Duro final para una dura vida.

  La Valle de Sieste

viernes, 22 de noviembre de 2013

La Pardina de Arguas


Vuelvo a la carga con una historia que, al menos a mi, me ha parecido curiosa; tratando de encontrar algo sobre el poco extendido apellido Arguas, y la posibilidad de que existiese una población de la cual proviniese dicho apellido.

 Caminando por el Monrepós

Contaba yo que en “Un viaje por la diócesis de Huesca en el año 1338”, de Antonio Durán Gudiol, se relata como varios religiosos recorren la diócesis recogiendo dinero de los feligreses para la Catedral de Huesca, entonces en plena construcción.  En esa fecha, una población llamada “Laués” pagó junto con otra llamada “Darguás” cinco sueldos para la construcción de la catedral de Huesca. 

Por el itinerario seguido por los recaudadores, Laués podría corresponder con Alavés, pero de Darguás vuelve a aparecer ninguna referencia, salvo que era una población cercana a dicho lugar.  

Escusaguat (o Escusaguas) y la Sierra de Estaún, casi comida por las obras.

J.M. Navarro López apunta la posibilidad de que el despoblado llamado actualmente "Cerceles", situado al sur de Alavés, pudiese corresponder con Darguás y el topónimo cambiase posteriormente por razones desconocidas.    Considera esta posibilidad porque nunca encontró documentación de Cerceles como tal, siendo que sí que consta la presencia de las ruinas de una iglesia románica hasta mediados del siglo XX. No en vano, bastante más abajo de la ubicación del despoblado, había también un mesón cabañero llamado "Mesón de Cerceles".

 Mesón de La Foz

 Estamos hablando de una zona no tan frecuentada como en la actualidad.  No obstante, lo que algún viajero de la época denominaba "camino muletero de Huesca a Biescas" ya tenía cierto trasiego desde antaño, y había numerosos mesones u hostales repartidos por el camino.  El Mesón de la Foz, tal y como lo conocemos en la actualidad, ya figuraba en documentos en el año 1606, siendo arrendado (como siempre, el día de San Miguel) a un tal Bartolomé de Oliván, natural de Gracionépel.  Si habéis estado en su interior, veréis qué poco ha debido cambiar en estos siglos.  Es curioso estar sentado en un sitio pensando que lleva cuatro siglos viendo entrar viajeros por la puerta...

Exactamente le pasa al Mesón Nuevo, ahora apartado de la carretera general.  Siglos en pie viendo el trajín de las gentes a su alrededor. 

Mesón Nuevo

Ricardo Galtier-Martí nos habla de los mesones, ventas o Pardinas que había entre Nueno y Sabiñánigo en tiempos pretéritos.  Teniendo en cuenta que el trayecto era largo e implicaba comer o dormir en el camino; si consultáis un mapa siguiendo la carretera vieja (la más "fiel" al camino original), desde Nueno encontramos una serie de "paradas" para nuestra ruta: Mesón de la Plana - Molino de Nueno - Molino de Ordás - Mesón de La Foz - Mesón Nuevo - Pardina de Monrepós - Pardina Pilón - Escusaguat - Mesón de Carceres (=¿Cerceles?) - Mesón de Guarga - Lanave - Hostal de Ipiés - Mesón del Puente de Fanlo - Mesón de Ibort - Mesón del Puente de Sabiñánigo.

Habitantes de Mesón Nuevo, a principios de siglo (Compairé)

Y hete aquí que un día leyendo, descubro la historia de un tal Martín del Molino, oscense, que  alrededor del año 1620 era “señor de Monrepós y Arguas”, «con sus edifficios y drechos universos».

La pardina de Monrepós sigue exactamente en el mismo sitio, en el actual Puerto de Monrepós.  Lo interesante es que según el texto, estas pardinas confrontaban con la pardina de Usieto, con término de Belarre y con las pardinas de los herederos de Sancho Abarca.  Por otro lado, consta que confrontaban con los términos de Escusaguat, Belsué y Santa María de Belsué.

 Pardina de Monrepós

Actualmente la Pardina de Monrepós creo que tiene uso para los cazadores, aunque sé que hay pastores de vacuno, que suben con las vacas hacia Ibirque, y exactamente igual que hace siglos, hacen parada aquí.  Al lado de la Pardina hay un cerrado de piedra, para guardar el ganado mientras pasan la noche.

Gracias a la localización de varios arrendamientos, se sabe que las rentas (casa, mesón, pastos, pasos de cabañas y yerbas) de Monrepós y Arguas, a principios del s. XVII, suponían unos ingresos anuales de entre 2800 y 4300 sueldos jaqueses anuales.

Así, Martín del Molino, el 31 de mayo de 1619, arrendó a Antón Vallés las rentas de Monrepós y Arguas por un periodo de seis años (desde San Miguel de 1619) y por 140 escudos anuales.   El arrendatario se obligaba, entre otras cosas (si a alguien le interesa más profundamente, ver bibliografía) a cumplir diversas condiciones: debía pagar de su bolsillo al clérigo que dijese misa en Monrepós, debía entregar al arrendador un séptimo de los panes que se recogiesen cada año, no podía hacer carbón ni leña, etc.


Tratando de seguir el rastro, se encuentran sucesivos arrendamientos a otros pardineros:


- En 1631 a Pedro Lasierra, natural de Bierge y “habitante en el hostal de Monrepós” (esto último lo especifica siempre).

- En 1640 a Pedro Garasa, natural de Ordovés, en la ribera de Guarga.

- En 1646 a  Pedro Escartín, vecino del lugar de Fornillos.

- Entre los días de San Miguel de 1668 y 1674 y 1682-1684, a Francisco Bayeo, vecino de Arguis.

- Y de 1684 a 1690 a Lorenzo de Nabasa, vecino de Nueno.


La última referencia la encuentro en un estudio sobre el linaje de los Domenech.  Según éste, alrededor de 1740, Lorenza Domenech Artiga era –entre otros- Señora del Castillo y Monte de Monrepós y de la Pardina de Arguas. 


Bonita ruta la que bajaba de Monrepós al Serrablo


Mi suposición es que sería mucha casualidad que hubiese un lugar llamado Darguás, cercano a Alavés y posteriormente apareciese una “Pardina de Arguas” (= ¿Pardina Darguás?) que lindase con Escusaguat, Belarra, etc.  Los límites que da son amplios, pero habla continuamente de “Pardinas de Monrepós y Arguas”, y aún podemos ver claramente que Monrepós linda con Usieto, Belsué, etc.


El problema, una vez más, es que de Monrepós da muchos datos, pero de Arguas solo consta el nombre.  No obstante y siendo estrictos, una pardina en realidad es una zona amplia de pastos y tierras de labor.  Lo normal es que habiendo una zona amplia de pastos para gestionar, existiese una casa de labor (por así llamarla) y con los años, se ha acabado asimilando y al hablar de “Pardina” nos referimos a la Casa.  Pero una “Pardina” en realidad es la extensión del monte determinada.  ¿Es posible que las “Pardinas de Monrepós y Arguas” se gestionasen desde el mismo edificio llamado “Casa” o “Pardina” de Monrepós?. 



Ruinas de Escusaguas


Buscando ayuda en el tema de los apellidos, sigo con mi idea de que Arguas es apellido toponímico y para ello me baso en que es un apellido poco extendido (lógico si pensamos que proviene de un despoblado viejo o una pardina) y la única zona donde ha existido el apellido puede seguir una ruta parecida a lo nombrado en Burnau.


En 1606 encontramos el apellido en Arguis, zona anexa a estas Pardinas de Monrepós y Arguas;  con Pascual de Arguás y Juan de Arguás (los acentos y por tanto, las tildes van y vienen), que juran fidelidad en la toma de posesión del lugar de Arguis, por Don Pedro de Urriés, señor de Ayerbe.



Un poco más allá, en Bentué, encontramos el resto fosilizado en “Casa d'Arguas”, aunque el apellido ya no existe hace años. 

   
Y cruzando por la Sierra Caballera, encontramos el grueso de este apellido en el s.XIX y XX:  Puibolea, Aniés, Quinzano…

  Vistas desde el camino de la Pardina Monrepós a la Pardina de Usieto e Ibirque


En el texto de Ricardo Galtier-Marti no encuentro referencia a dicha Pardina de Arguas.  No obstante, existen otras construcciones que no aparecen y que podemos encontrar en alguna historia, como otra Pardina cercana a Monrepós bautizada con el tranquilizador nombre de “Pardina de Villasegura”.  En un artículo sobre “Los Abarca, señores de Serué” encontramos a María Victoria Abarca López-Fernández de Heredia, como propietaria de la Pardina de Villasegura “–nombre de una pardina despoblada junto a Monrepós-“ y casada con Antonio Blanco Godino, Gobernador militar de Aragón a quien el Rey Felipe V, en 6 de enero de 1703, concedió el título de Marqués de Villasegura.
  
Toda la ruta está jalonada de ruinas de edificios 


Consultando a gente de la zona me dicen que en la cara sur de Monrepós solo conocen la Pardina Ascaso (he visto otra en un barranco paralelo, llamada "Pardina Basón").  Pero nadie ha oido hablar de la "Pardina de Arguas".  No sé.... ¿Tal vez el monte está lleno de pardinas ilocalizadas?.  Bueno, yo por si acaso sigo leyendo, pero nuevamente dejo aquí la duda, por si alguien puede ayudar.... 

A disfrutar de la búsqueda!

Bibliografía:

- “Algunas fórmulas para medrar en el Aragón de los siglos XVI y XVII.  El ejemplo de la familia Olcina”, de José Ignacio Gómez Zorraquino, en “Estudios sobre el Aragón foral”, de Gregorio Colás Latorre (coord.).

- “Los Abarca, señores de Serué”, de Santiago Broto Aparicio, en la Revista Serrablo.  

- “Los linajes de los Dolz y los Domenech”, de Santiago Broto Aparicio, en el Diario del Altoaragón.

“Geografía medieval del Serrablo”, de J. Miguel Navarro López

"Raíces del Alto Aragón", vol. I y VI; de Ricardo Galtier-Martí Jiménez





lunes, 4 de noviembre de 2013

Burnau

Hace mucho que quería escribir sobre Burnau, así que voy a aprovechar esta semana, que  (otra vez) tengo poco que contar.  Creo que tengo hasta las retinas tristes de ver tanto asfalto, aunque reconozco que este fin de semana alguna escapadita he podido hacer.

Los que me hayan seguido desde el principio sabrán que tengo cierta debilidad por esta zona.  Por algo tuve un primer blog llamado "A Garona" y otro posterior llamado "Burnau".  Y es que el pequeño vallecito de a Garona (en el valle nombran el río en femenino) es el sitio del que procedía una mujer que yo quería mucho, así que siempre oí hablar de Burnau y sus aledaños con cariño.  


 Valle del Garona.  Llegando a Burnau y Bentué.

El nombre de Burnau significa "burgo nuevo" , por lo que lo encontramos en más de un lugar.  Supongo que es una especie de "Javierre", que según los que saben proviene de "Etxeberri", es decir, "casa nueva" .  Como los innumerables Javierrelatre, Javierre  de Bielsa (llamado localmente "Ixabierre"), Javierremartes o los no tan conocidos Jabarrillo (antiguamente Javierre, aldea de Loarre) y supongo Jabarrella.  El topónimo proviene de lugares que se creaban anexos a uno preexistente (Latre en un caso, Bielsa en otro....).

  Burnau

Y en este caso podemos encontrar  el topónimo también en más de un sitio.  La archiconocida Ciudadela de Jaca fue erigida sobre el antiguo arrabal de "Santa María de Burnau" y en el caso de Bentué de Rasal, se creó este nuevo barrio ("el barrio alto"), un poco separado del pueblo y que se llamó Burnau.  En Burnau están Casa Tejedor, Casa Burnau y Casa Piquero (que ya se espaldó).  En Bentué tenemos Pedrostallo, Anchela, el Correo, Zapatero, Marzo, Arguas, Lasauca, Carpintero...

 Bentué de Rasal

Bentué de Rasal es un pueblo pequeño y aislado a 914 metros de altura en medio de las sierras de Peiró, Presín, Fabosa y Caballera, separadas por el valle que forma el río Garona, que nace cerca de Arguis y va a morir al Gállego, unos dos kilómetros antes del Pantano de la Peña.  Las comunicaciones siempre han sido muy malas ya que hasta los años 60 únicamente estaba unido con Arguis mediante un camino de herradura de unos 9 kilometros.  

Iglesia de San Cristóbal, con un bonito toque de color 

 Arquitectura de montaña.  Grandes volúmenes sin apenas huecos por el que se escape el calor

Eras de Bentué

En 1882 tenemos oportunidad de encontrar a Saint-Saud, el gran montañero y topógrafo francés, pasando por el Valle de la Garona, desde Rasal y yendo hacia Arguis.  Según cuenta "Pasé momentos muy agradables en Bentué de Rasal (948 m, Casa Zapatero); el maestro de escuela, Joaquín Castellar, fue especialmente amable conmigo y estuvo todo el tiempo a mi disposición.  Al atardecer, tuve la buena fortuna de conocer a Don Carlos Allué, ingeniero de montes, de Huesca, que llegaba de los pastos de Gratal, adonde le habían llevado ciertas disputas entre los habitantes de Bentué y Bolea".  No da una mala imagen de este pueblo, especialmente si se han leído otros textos suyos, como el que hablaba de Bibán.


 Vistas hacia Sierra Caballera

Casi un siglo después, las infraestructuras no han mejorado mucho, y el 2 de junio de 1963 encontramos esta noticia en "La Nueva España": "La aspiración más sentida de este pueblo (Bentué de Rasal) es la de tener un camino de salida hasta Arguis, camino de extremada urgencia y para el que se pide las ayudas al respecto, ya que el Patrimonio Forestal del Estado no lleva, al parecer, prisas por hacerlo".

Poco más tarde se explanó la pista y hace unos pocos años se asfaltó.
 
 Peiró o Ralla Espada (1.586 m), desde las Calmas

Así, contaban que cuando un parto venía complicado costaba unas dos horas transportar la camilla con la parturienta entre 4 hombres o en una caballería (muy complicado tenía que ser para tener ganas de hacer semejante trámite).

 Bentué desde el sur. Por esa sierra cruzaban para ir a coger el tren a Caldearenas.


Y un episodio que te hace comprender cuanto ha cambiado todo en pocos años, es la compra por parte de dos casas fuertes de Bentué, Zapatero y Pedrostallo; de una trilladora mecánica a principios aproximadamente de los 60.  Por el camino de herradura no cabían dos caballerías en paralelo, así que tuvieron que desmontar la trilladora.  Las piezas fueron llevadas desde Rasal en mulas, pero el motor, que era muy grande y no podía desmontarse, acabó siendo llevado en una peana fabricada al efecto, como si fuera un santo.  Por turnos y entre 8 hombres, a los que supongo pagarían, transportaron el motor los 9 kilómetros.  Las cosas han cambiado poco en los últimos años...


  Todo el valle d'a Garona, desde la cima de la Ralla Espada

Partiendo de Bentué hay un par de caminos que se usaron desde siempre para cruzar al otro lado de la Sierra Caballera.  Uno es el llamado d'os Pozos, que pasa por un collado -donde hay pozos de nieve- y va a la zona de Bolea.  En épocas (siglos) diferentes, varios antepasados míos, procedentes de varios pueblos de la sierra, cruzaron por ahí para acceder a los pueblos de la Sotonera, de clima más benigno y con campos más extensos, con más necesidad de braceros.

El otro cruza por el otro extremo de Caballera, para pasar hacia Aniés y Loarre.  La coincidencia de apellidos poco extendidos (por ejemplo, Mainer) en ambos lados de la sierra  (Bentué y Aniés) demuestra que también este ha sido otro camino de emigración. 

 A la izquierda, la vertical Ralla d'as Tiñas, que separa Arguis de las Campas de Bonés

Con respecto al resto de infraestructuras, hace muchos años hubo un tiempo en que Bentué tuvo luz eléctrica gracias, como en tantos pueblos, a un molino instalado en el río.  Trajeron una turbina desde Bolea y la instalaron en el río, a unos dos kilómetros de Bentué en dirección a Arguis.  Había una coplilla de aquel momento que decía:

 “Bentué ya no es Bentué
Bentué es una ciudad,
quien ha visto por Chermuzo
cruzar la electricidad”

Supongo que Chermuzo será el nombre del paraje donde se instaló el molino.  Aquella turbina funcionó durante un tiempo, hasta que se rompió y tuvieron que volver a los candiles.   Me contaban que en las fiestas todos llevaban a la plaza el candil de casa, para poder hacer el baile. 

 Precioso molino, magníficamente rehabilitado como vivienda particular

Por fin, en noviembre de 1969, el Diario Nueva España anunciaba a bombo y platillo que Bentué de Rasal ya tenía luz eléctrica.  “Un gran paso para su promoción económica”, proclamaban.  No sé si el redactor estará vivo aún, pero qué ancho se quedó....

  Ermita de la Magdalena, en las Campas de Bonés


En cuanto a las excursiones por la zona, podemos subir a un buen puñado de sitios.  Al comenzar a bajar hacia Bentué, hay un desvío en la pista por donde podemos acercarnos al pie del Peiró o Ralla Espada (aunque siendo estrictos, no es la misma cima).  La subida es corta y bonita, pasando por un curioso hayedo. 

 Muy trabajados muretes en las Campas


Enfrente tenemos el Presín (1.430 m).  El inicio está marcado con un cartel, a la altura de la Collada de la Barza.  Al principio está un poco vestido el camino, pero es una bonita subida, con buenas vistas al llegar a la cima, de la Val de Rematriz a los pies y el Pirineo de telón de fondo.

  Saliendo hacia el Presín.  Cambio de cuenca, del Isuela al Garona.

Desde el Peiró vemos también la zona de las Campas de Bonés, accesibles desde el Túnel de la Manzanera.  Bonita excursión para ir con la familia.

  Bentué al pié de Caballera, desde el Presín.  Se ve la ralla que serpentea hacia el pueblo.


 Buen almuerzo al sol en la paridera

Y al fondo del valle tenemos Rasal, otro pueblecito al que merece la pena acercarse, con una buena muestra de chamineras y arquitectura serrana en general.  



 Rasal, salida natural del valle




Rasal, pueblo de grandes chamineras

Para terminar (mis recomendaciones, que hay mucho más), si llegamos hasta Rasal, podemos completar la visita acercándonos a ver una ermita románica no muy conocida (mirar en el mapa y fijarse en un gran pino que hay en el desvío, ya que es fácil pasarse)

Ermita de San Juan Bautista de Omiste


 Baño recomendable para acabar el día (preferiblemente en verano, claro)