miércoles, 25 de julio de 2012

Pinus sylvestris. El Pico del Águila (Huesca)


Pinus sylvestris,  también conocido como pino silvestre, pino albar o pino royo (en Aragón) es una especie presente en áreas de fuerte continentalidad climática, representada en el Pirineo oscense entre los 1.000 y 1.700 m.


Es un pino característico de la región eurosiberiana y el árbol de área más extensa de Europa, presente desde Escandinavia hasta Sierra Nevada y desde los montes de Palencia hasta Manchuria (entre Rusia, Mongolia y China).  De hecho, el nombre de "Pino silvestre" se lo dio el propio Linneo, ya que es el único pino que crece de forma silvestre en su tierra natal, Suecia.  Las masas más extensas están en Siberia, Rusia, Polonia y Alemania. 


Un rasgo peculiar de este pino, que nos puede ayudar a diferenciarlo, es el color anaranjado que adquiere la corteza en la parte superior del tallo.
Puede alcanzar 30-40 m de altura en condiciones ambientales adecuadas, pero en función del viento o el terreno, puede tener un aspecto deformado y bajo.  En la foto, un pino que por la inestabilidad de la ladera o por efecto de un alud, aparece totalmente tumbado, aunque se niega a morir.


Son características igualmente sus pequeñas piñas, de unos 3-5 cm y sus cortas acículas (3-6 cm), similares a Pinus uncinata, con el que tiende a hibridarse, ya que genéticamente está muy relacionado.  En la zona de contacto entre estas dos especies (1.600 a 1.800 m), encontramos ejemplares híbridos, denominados Pinus x rhaetica, que poseen características intermedias, como corteza anaranjada y  piñas ganchudas.

Con respecto a su hábitat, se instala sobre todo tipo de sustratos, aunque tiene mejor desarrollo sobre los ácidos.  Exige precipitaciones superiores a los 600 mm anuales, con mínimos estivales no menores a 200 mm.


En España ocupa alrededor de 1 millón de hectáreas (el 35 % son repoblaciones) y de éstas, las provincias de Huesca y Lérida son las que presentan las mejores masas.
Así pues, tenemos la suerte de poder observar cerca de casa y en buenas condiciones uno de los bosques típicos de Centroeuropa.
Propongo una excursión clásica: El Pico del Águila, desde el pantano de Árguis (Huesca).  A pesar de haberlo subido docenas de veces, este domingo me propuse subirlo más tranquilamente, observando con nuevos ojos el conocido pinar.

Cima del Pico del Águila (1.623 m)


Sorprenden los diámetros de algunos pies y sin demasiados conocimientos se puede ver la abundante flora que acompaña al pinar: el clásico boj (Buxus sempervirens), gayuba (Arctostaphylos uva-ursi), rusco (Ruscus aculeatus), hiedra (Hedera helix), espino albar (Crataegus monogyna), enebro (Juniperus communis) y un larguísimo etcétera.  Además, y en función de la orientación de la ladera, podremos encontrarnos desde carrascas (Quercus ilex) hasta abetos (Abies alba) o hayas (Fagus sylvatica).  En la foto podemos ver el pantano casi vacío de Árguis, tras salir del primer tramo de bosque.


miércoles, 11 de julio de 2012

Abies pinsapo. El pinsapar de Orcajo (Zaragoza)



En la localidad zaragozana de Orcajo, el monte de utilidad pública “Fuentes del Villar” fue repoblado a principios del s.XX con cinco especies de coníferas: Pinus sylvestris, Pinus nigra ssp. salzmanii, Pinus pinaster, Pinus halepensis y Abies pinsapo.
El rodal donde encontramos el pinsapar ocupa una ladera de orientación norte, a 1.200 metros de altura.  En esa zona la precipitación es de unos 600 mm, bastante inferiores a los 1.000 mm que requiere el pinsapo, lo que denota la importancia del papel de la precipitación horizontal (nieblas, etc) en el aporte hídrico total.

La curiosidad principal de este bosquete es su emplazamiento, ya que el hábitat principal de esta especie es el Rif marroquí y varios puntos de las sierras de Málaga y Cádiz.  Así, en la cordillera bética (Parques naturales de Grazalema, Sierra de las Nieves y Los Reales de Sierra Bermeja) los bosques de pinsapo ocupan unas 3.500 Has.
Es de destacar que pese a parecer una zona seca, Grazalema (Cádiz) tiene el honor de ser el municipio con el récord nacional de pluviometría, 4.343 mm; recogidos en 1963.

                                                          Bandera de Grazalema

El pinsapo (Abies pinsapo) es un bonito abeto, uno de los más resistentes a la sequía estival.  Es inconfundible por sus pequeñas acículas en espiral, que hacen que cada ramilla sea prácticamente cilíndrica.  De todas formas, se hibrida con facilidad con otras especies de abeto, y del cruce salen individuos fértiles; lo que puede complicar su identificación en lugares donde tengamos también el abeto Abies alba.

Es una especie monoica, es decir, que en el mismo pie encontramos flores masculinas y femeninas; así que para evitar la autofecundación usa un buen truco: las piñas femeninas están en la parte alta del árbol y las masculinas en la parte media.
En la foto podemos ver los conos masculinos, de un bonito color rojo oscuro.

 
En esta otra foto vemos los conos femeninos, vulgarmente llamados piñas, sentadas sobre las ramas altas y de color verdoso.  De hecho, el nombre de coníferas quiere decir "portador de conos".

Con sus escasas 8 hectáreas, el bosquete de Orcajo nos brinda al menos la posibilidad de observar esta especie; que da a este monte zaragozano un aire oregonés.   ;)




miércoles, 4 de julio de 2012

Urtica dioica L.



La Urtica dioica L. es una gran y antigua conocida de todos, comúnmente conocida como ortiga, chordiga, etc.
Analizando su nombre científico podemos saber mucho sobre ella.  La primera parte del nombre, en este caso Urtica, es siempre el género de la planta.  Y es que, como todos sabemos, es una planta muy urticante.  La principal característica de esta planta es que posee unos pelos en forma de pequeñísimas ampollas, llenas principalmente de ácido fórmico (el que usan las hormigas para defenderse). Estos pelos son muy frágiles, por lo que es suficiente el roce para provocar su rotura, vertiendo el ácido sobre nuestra piel.


La planta gusta de estar en lugares como pueblos abandonados, riberas de caminos, etc; por lo que todos en mayor o menor medida hemos aprendido a diferenciarla a las malas.
En la foto se pueden apreciar las pequeñas ampollas, preparadas para romperse al más mínimo contacto.

La segunda parte del nombre, en este caso dioica, es el que define la especie en cuestión.
 De la misma manera que una palabra muy repetida últimamente, economía, proviene de oikos "casa", y nemo "administrar" (“administrar la casa”); la palabra dioica (di-oikos) quiere decir, literalmente, dos casas.
Porque un organismo dioico es aquél en que unos ejemplares (en las plantas a los ejemplares se les llama “pies”) son masculinos y otras son femeninos.  Es decir, como nosotros.
En contraposición están las plantas que son monoicas, es decir, que en el mismo pie tenemos flor masculina y femenina.

Debido a sus características, una planta dioica es alógama, es decir, que obligatoriamente un ejemplar es fecundado por otro (por seguir con la analogía, como en el ser humano, claro)  Mientras que si es monoica, puede ser, alógama o autógama (que puede autofecundarse).

Por supuesto, hay muchas situaciones particulares que podríamos detallar, ya que no hablamos de reproducción asexual, hermafroditismo, poligamia o muchas otras particularidades vegetales; pero sirva este post para explicar algo de dos conceptos repetidos hasta la saciedad: La dicotomía alógama-autógama  y la de dioico-monoico.