jueves, 6 de septiembre de 2012

Alisedas en las Riveras de Acebo y San Martín (Cáceres)


Alnus glutinosa, el aliso común; es un árbol caducifolio muy curioso, de unas hojas color verde oscuro, que exige suelos muy húmedos, por lo que lo habitual es verlo dentro de bosques riparios.  Además, la presencia de carbonatos no le favorece, por lo que es un árbol poco habitual en la España caliza o mediterránea.  Puede observarse su distribución en el mapa, extraído de Wikipedia (realizado por IKAI).

Forma bosques muy umbrosos, en ocasiones verdaderos túneles alrededor del río, por lo que no hay demasiados árboles que lo acompañen.  Puede verse acompañado de Fraxinus excelsior, Ulmus minor, Ulmus glabra, Corylus avellana, etc; así como un gran número de helechos y lianas (Hedera helix, Rubus sp, etc).

La curiosidad principal de este árbol, que lo hace inconfundible, son las flores femeninas; que acaban formando unas piñas leñosas, similares a las que observamos en las coníferas.

 Hojas y piñas típicas del aliso

He tenido la oportunidad de observar varias pequeñas alisedas en la Sierra de Gata (Cáceres), por lo que puedo recomendar diversas excursiones, ya que en muchos cursos de agua es muy común observar alisos.

En este caso recomiendo dos distintas:
1.- Rivera de San Martín, desde San Martín de Trevejo.

 Casa del Comendador, en la Plaza Mayor de San Martín

Desde el Convento sale una ruta balizada muy cortita, que podemos realizar a modo de paseo. 

 Convento de San Miguel.  Ovejas pastando entre olivos y helechos.
  
El camino parte desde detrás de dicho convento y pronto se introduce en el río Rivera de San Martín, asciende un trozo y se desvía para volver por la Calzada Romana (ya mencionada al hablar del castaño).  En el completo silencio que había, no se tarda nada en identificar el repiqueteo de los picos picapinos.  Tuve la suerte de poder estar un buen rato observándolos tranquilamente.

 Bonita rivera de San Martín

Por otro lado, en las piscinas naturales de San Martín se pueden encontrar también buenos ejemplares de Alnus glutinosa, tanto en el dique de la propia piscina como remontando el riachuelo.  Un lugar muy sombrío, lleno de caballitos del diablo y alguna libélula.

 Alnus glutinosa comido por Hedera helix

Alisos y plátanos de sombra, reflejados en la piscina natural mañega

2.- Rivera de Acebo.
En este caso, hay varios senderos balizados.  Una buena opción es subir a través del monte, entre piornos y helechos, hasta el Embalse del Prado de las Monjas. 

 Alisos en las piscinas naturales de Acebo, desde donde parte la excursión.

Al llegar al embalse, cruzamos la presa y ascendemos por un barranco hacia una zona donde se puede observar la Cascada de la Cervigona.   

 Embalse del Prado de las Monjas.  Se ve el valle por el que se accede a la Cervigona

La senda del barranco pronto se introducirá en una aliseda.  A lo largo de toda la excursión tendremos bonitas vistas de Jálama.  


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